¿Qué es la espiritualidad cristiana?


P. Eduardo Llorens Nuffez
Revista Vitral No. 78 /año XIII /marzo – abril de 2007

Origen y evolución del término espiritualidad

La palabra espiritualidad es considerada por muchos como fruto de la modernidad, debido a que su origen se remite a la escuela espiritual francesa del siglo XVII y se refiere a la relación personal del ser humano con Dios. Sin embargo, la forma abstracta de espiritualidad tiene su origen en la época patrística. En este contexto encontramos un texto atribuido a Jerónimo, pero que en realidad pertenece a Pelagio, donde aparece la siguiente frase: “Age ut in spiritualitate proficias”: designando con esta expresión el concepto de espiritualidad como vida según el Espíritu de Dios y como progresión abierta a realizaciones ulteriores. Posteriormente, en el siglo VI, Dionisio, al traducir a Gregorio de Nisa hizo el cambio del término griego pneumatké por el latino spiritualitas, con la explicación siguiente: “Consiste en la perfección de la vida según Dios”.

En el judaísmo la palabra ruah (espíritu, respiración, viento, es decir lo que da vida y ánimo) designaba una doble dimensión, la fuerza de la vida individualizada y el poderío de Javhé que actúa sobre su pueblo como don profético y como sabiduría personificada.

La Biblia no presenta una teoría sobre la espiritualidad sino contenidos, especialmente en Pablo.

 Durante el primer milenio del cristianismo la espiritualidad se encontraba unida a la dogmática, es decir, espiritualidad y reflexión teológica formaban una unidad. La Sagrada Escritura era portadora y soporte de la fe cristiana. Del siglo IX al XI la espiritualidad indica realidad y actividad que no proviene de la naturaleza, sino de la gracia del Espíritu Santo presente en el ser humano. A partir del siglo XII espiritualidad mantiene el sentido sobrenatural y también designa aquello que no es material; cuando su uso se asocia al discurso de vida devota e interior equivale a vida afectiva o interior.

A finales del siglo XII y durante el XIII en la Iglesia Católica de Occidente el discurso teológico adquiere una forma más científica, dividiéndose la Teología en ramas (Dogmática, Moral y Espiritual).

A partir del siglo XVII el término espiritualidad es usado para designar las relaciones afectivas con Dios y para referirse al conocimiento interno y directo de lo divino o sobrenatural. A finales del siglo XIX y comienzos del XX, espiritualidad es entendida como experiencia vivida. En el siglo XX se introduce el uso de espiritualidades para designar a las escuelas espirituales.

 En resumen, espiritualidad es el conjunto de principios y practicas en relación con lo divino o trascendente, que caracterizan la vida de un grupo de personas en relación con aquello que creen, las diferentes maneras de experimentar la trascendencia, y el modo como la vida es entendida y vivida.

¿Qué es espiritualidad cristiana?

Es aquella experiencia mediante la cual el cristiano entra en un proceso de relación con Dios y la posesión de su verdad. La Palabra de Dios adquiere su dimensión y realización más plena y específica en el oír y obrar cristiano, es decir: oración y acción; contemplación y acción. De ahí que la espiritualidad cristiana es unidad y diversidad. Unidad por ser realización única del cristianismo y diversidad por realizarse de diferentes formas. Son las diferentes maneras de experimentar y fomentar la vida en Cristo.

 No debemos entender la espiritualidad cristiana como una experiencia para pocas personas con cualidades excepcionales, o algo propio de grupos elitistas dentro de la Iglesia, o una dimensión accidental del cristianismo. Todo cristiano, sea cual sea su estado o condición, es llamado a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad (L.G, 40). EI cristianismo no se limita a la práctica de la fe de una manera mediocre o reducida, que implicaría la observación de los preceptos, normas o mandamientos únicamente. EI cristiano es llamado a vivir plenamente la vida del Espíritu.

 Existe una sola espiritualidad cristiana que parte del mensaje cristiano que llama a la persona; sin embargo el mensaje cristiano se realiza en una persona concreta y en un momento histórico determinado. Es por lo anterior que se habla de diversas escuelas de espiritualidad cristiana que responden a sus concretizaciones en cristianos conscientes y en momentos históricos determinados. El conjunto de elementos característicos de la vida o doctrinas espirituales comunes a un grupo de personas ligadas de cierta manera a un fundador con una determinada personalidad religiosa. Ejemplos de lo anterior lo tenemos en las siguientes escuelas de espiritualidad cristiana con sus respectivos acentos y que no son doctrinas de una existencia personal.

Escuelas de espiritualidad cristiana fundamentales

Espiritualidad Benedictina: Domina en el occidente europeo durante toda la Alta Edad Media. Comienza con San Basilio. Prevalece la visión dualista de inconciliabilidad entre cuerpo y alma, mundo y Evangelio. Esta concepción tiene sus bases en el mundo grecorromano y en la patrística, concibiendo a Dios como Suma Majestad y al hombre como incapaz de hacer el bien y víctima del pecado. Otro elemento presente es el paralelo que establece entre la sociedad civil y la eclesiástica, fruto del feudalismo imperante, que daba lugar a una organización rígidamente jerárquica y fragmentaria. Esta escuela de espiritualidad busca colocar al hombre en la presencia de Dios y de Cristo, tanto en el ejercicio de la oración litúrgica y de la lectio divina1 como en el trabajo.

Espiritualidad Dominicana: Surge en la Baja Edad Media (siglo XIII), cuando Santo Domingo de Guzmán inicia su obra de evangelización fundando la orden de los frailes predicadores. Es una época de gran despertar social, intelectual, moral y religioso. También en este momento histórico existen tensiones en el plano disciplinar y teológico. Los fundamentos de esta escuela de espiritualidad los encontramos en la cultura escolástica del momento en que prima el entendimiento sobre la voluntad y el afecto, la insistencia en el estudio y la necesidad de la contemplación divina. Se tiene en cuenta también la vida en común, la mortificación y el oficio litúrgico. Partiendo de una opción intelectualista, se orienta a la contemplación, adquirida o infusa, con una apariencia más teocéntrica que cristocéntrica. Desarrolla la teoría y la acción de la gracia de Dios y de los dones del Espíritu Santo, llegando casi a anular la participación activa del hombre.

Espiritualidad Franciscana: Surge en la Baja Edad Media (Siglo XIII.) y su precursor es San Francisco de Asís; escoge como estrategia de actuación cristiana acercarse al pueblo por medio del testimonio de una pobreza radical, con la simple predicación penitencial y con pleno respeto a la jerarquía de la Iglesia. Reconoce esta escuela el primado de la voluntad sobre el entendimiento, subrayando el valor de la afectividad y de la acción. Insiste en la visión central de Cristo como mediador único de la naturaleza, de gracia y de gloria. Difunde esta espiritualidad un profundo sentido de pacificación y fraternidad cósmica, estando impregnada de un gran optimismo. La observancia del Evangelio e imitación de Cristo crucificado es fundamental en la espiritualidad franciscana. La devoción a la humanidad de Cristo en sus misterios fundamentales (Pesebre, Cruz, Tabernáculo) son elementos importantes en esta espiritualidad. Se insiste en la identificación con Cristo obteniendo así la conformidad con la voluntad del Padre, en un gesto supremo de amor y de abandono. Predomina la experiencia mística de los carismas sobre la teoría.

Espiritualidad Carmelitana: Como escuela de espiritualidad se consolida en la Edad Moderna (siglo XVI), aunque tiene sus orígenes en el Siglo XII. Toma impulso esta espiritualidad gracias a dos grandes Doctores de la Iglesia: Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, que escribieron valiosas obras de temáticas ascéticas y místicas basadas en sus experiencias personales. No especula esta espiritualidad sobre los fenómenos místicos ni apela a teorías filosófico-teológicas. Se observa en la espiritualidad carmelitana cierto antintelectualismo. Dos son los medios de esta espiritualidad para llegar a la unión con Dios: la oración y la contemplación; ambos liberan al hombre de las trabas que lo mantienen alejado de Dios. Se busca el triunfo del amor y de la caridad total donde el hombre casi desaparece reducido a la nada mientras que Dios se revela como el todo. A la espiritualidad carmelitana hay que atribuirle la novedad del lenguaje y el equilibrio en la consideración de la relación radical entre Dios y el hombre.

Espiritualidad Ignaciana: Surge en la Edad Moderna (Siglo XVI) por obra de San Ignacio de Loyola. Rompe con la tradición monástica y asume la actividad apostólico-sacerdotal, ignorando casi la vida comunitaria con vistas a una mayor disponibilidad personal para los diversos servicios pastorales. Su fundamento se encuentra en los Ejercicios Espirituales. Los fundamentos doctrinales de la espiritualidad ignaciana los encontramos en la atmósfera humanista y renacentista que exalta la dignidad del hombre, razón por la que no busca su aniquilación, sino la corrección de las desviaciones. El hombre nace para dar gloria a Dios y para servirlo a ejemplo de Jesucristo. Todo lo que impida el camino anterior debe ser rechazado, de ahí la insistencia en el ejercicio de las Virtudes Morales y Teologales, la rectificación de las intenciones en las relaciones con los hombres y las cosas. Esta espiritualidad centra su atención en Cristo obediente totalmente a la voluntad del Padre en la obra de redención a favor de la humanidad, que deriva a un impulso a la acción apostólica, por lo que se habla de una mística de la acción. Juega un papel importante el cristocentrismo, el antropocentrismo y el geocentrismo, la ascética y lo concreto.

Elementos constitutivos de las diferentes escuelas de espiritualidad cristiana

a) Intuición y experiencia personal de Dios.

b) Influencia del ambiente sociorreligioso y del temperamento de las personas que dan origen a la escuela.

c) Respuesta a las exigencias históricas del pueblo de Dios.

d) Revelación de aspectos del misterio de Cristo.

e) Estilo singular de vida que se desdobla en métodos de oración, medios ascéticos, prácticas comunitarias y formas de apostolado.

Criterios de clasificación de la espiritualidad cristiana

Etnogeográfico: Atendiendo al lugar geográfico en que se origina (española, francesa, latinoamericana, etc.)

Doctrinal o de verdades preferidas de la fe: En dependencia del acento en cada una de las verdades de la fe (trinitaria, cristológica, pentecostal, eucarística, mariana, etc.)

Ascético-práctico: Responde a la virtudes preferidas y enfatizadas (humildad, pobreza, etc.)

Antropológico o psicológico: Según sea la importancia que se le dé a algunos de los elementos constitutivos de la persona (intelectualista, afectiva, etc.)

Estados de vida y profesiones: Según sea la forma de vida o actividad fundamental que realice la persona (laica, sacerdotal, religiosa, de los médicos, de los trabajadores, de los educadores, etc.)

Histórico cronológico: Tiene en cuenta el momento de la historia en que se desarrolla la espiritualidad (paleocristiana, medieval, moderna, contemporánea, etc.)

Elementos a tener en cuenta para una sana espiritualidad cristiana

Enraizada en la historia: Una espiritualidad que no esté enraizada en la historia puede correr el peligro de servir para encubrir cualquier sistema vigente, aparecer como una ideología y hasta puede llegar a convertirse en algo irresponsable y egoísta. También la historia es un elemento clave para saber interpretar cada tradición o escuela espiritual y actualizarla.

No reducir la espiritualidad: La verdadera espiritualidad debe liberarse del individualismo que identifica exclusivamente la vida espiritual con las prácticas piadosas y el culto separados del momento histórico. La vida del cristiano no se limita a la interioridad, debe insertarse en las tareas concretas de la sociedad y de la Iglesia, haciendo una lectura de los signos de los tiempos. Es decir, el culto debe ir unido a la vida, la vida interior del cristiano con el compromiso social y la unión con Dios con la comunión eclesial. Toda buena espiritualidad cristiana debe conducir a transformar el mundo de manera positiva, de ahí la importancia de la categoría transformación /progreso.

Evitar el Dualismo: Es recomendable que la espiritualidad mantenga cierta distancia de la antropología de tipo dualista que prioriza el alma en detrimento del cuerpo. Es importante redescubrir la función de lo corporal en la vida espiritual e integrarlo al proceso de salvación de la persona. También es importante tener en cuenta la manera en que se expresa y vive simbólicamente la espiritualidad cristiana; el símbolo une lo inmanente con lo trascendente y sirve para vivenciar una experiencia tan humana y profunda como es la religiosa.

Entusiasmo e institucionalización: La búsqueda incesante y sin control de lo extraordinario, prodigioso y lo sobrenatural que lleva a querer experimentar sensiblemente la promesa de Jesucristo es un grave peligro que puede desviar la vivencia de la espiritualidad cristiana del verdadero camino. Además, el querer identificar las prescripciones e instituciones con la espiritualidad limita considerablemente la espiritualidad cristiana. La historia de la espiritualidad nos demuestra que la auténtica espiritualidad surge a partir de la tensión entre oficio y carisma.

Medios disponibles para fomentar la espiritualidad cristiana

Existen medios a nuestro alcance que nos pueden ayudar a crecer en la espiritualidad cristiana, son utilizados desde los orígenes del cristianismo.

° Unión con Dios y con Jesús.

° Retiros y Ejercicios Espirituales. Vida de oración.

° Examen o revisión de la oración y de lo sucedido durante el día.

° Meditación y lectura espiritual.

° Meditación y lectura de la Biblia.

°Sacramento de la Reconciliación y de la Eucaristía.

° Acompañamiento espiritual con una persona capacitada.

° Discernimiento espiritual, para poder actuar en nuestra vida conforme a lo que Dios nos propone.

° Práctica de obras de misericordia espiritual (dar buen consejo, enseñar al que lo necesite, corregir a los que se equivocan, consolar a los afligidos, perdonar las injurias, sufrir las debilidades del prójimo, rezar por los vivos y los muertos, etc.)

 ° Práctica de obras de misericordia corporales (ayudar materialmente al que lo necesite, hospedar a peregrinos, visitar y consolar a los afligidos, etc.)

Notas

 1. Método de oración que tiene muy en cuenta la escucha de las Sagradas Escrituras.

Sacerdote del Centro de Espiritualidad Pedro Arrupe. Ciudad de La Habana.

Carl G. Jung: El psiquiatra místico que transformó mi vida

Carl G. Jung fue el creador de la psicología analítica, que suele llamarse también “psicología junguiana o análisis junguiano». Esta disciplina, obra magistral de Jung, estudia la relación entre la conciencia y el inconsciente, y busca que la persona alcance una vida psíquica más integrada, significativa y propia. Jung siempre hizo énfasis en la estructura de la psique y la de sus manifestaciones culturales. Esto lo llevó a estudiar profundamente e incorporar a su metodología y análisis el arte, la filosofía, la interpretación de los sueños, la antropología, la mitología, la espiritualidad y la religión. Descubrió que la dimensión de lo sagrado no sería un añadido superficial, sino una realidad constante de la vida psíquica.

Había pasado algún tiempo, dos o tres años, antes de que un libro de Carl Gustav Jung que no conocía llegara a mis manos para, como digo en el título sin exagerar, cambiara mi vida. Había leído algunos de sus ensayos y libros que me cautivaron desde un principio, pero sin atravesarme el alma, transformar mi vida radicalmente. Era su autobiografía, que comenzó a escribir a los 82 años: Recuerdos, sueños, pensamientos. El libro se lo dictó a Aniela Jaffé en 1957 y terminó poco antes de morir en 1961. Jaffé fue la asistenta y estrecha colaboradora de Jung en sus últimos años. Ella misma era analista junguiana autora de importantes libros sobre Jung y la psicología analítica. Conocía personalmente a Jung desde hacía mucho tiempo y trabajó en el Instituto C. G. Jung de Zúrich.

Cómo se abrió ante mis ojos este libro

A través de un matrimonio amigo que estaba de visita en mi casa una tarde de domingo. Ambos estaban hurgando en mi biblioteca y conversábamos los tres. Lali, Carlos y yo. Al uno de ellos descubrir entre mis libros a Jung, sobre todo uno sobre el inconsciente colectivo, obra suya muy conocida donde dejaba explicado uno de sus grandes descubrimientos: el inconsciente colectivo, los arquetipos e hitos psicológicos vinculados a éstos, me preguntó Lali si había leído la autobiografía de Jung: Recuerdos, sueños, pensamientos. Le respondí que no. Entonces los dos comenzaron a animarme intensamente a que la leyera, que no dejara de hacerlo, era una de sus obras cumbres, un libro que no podía dejar de leer. Obedecí expectante sin perder tiempo. Esa semana fui a La moderna poesía, cuando existía en Miami en la década de los 80. Allí la encontré.

Leí el libro casi de corrido, a medida que me adentraba en sus páginas me di cuenta de que no podía parar. Era como una mujer sedienta y sudorosa, con la cabeza y la piel calientes por el sol de Miami en el mes de julio o agosto. Esa mujer agotada por el calor y a saber qué más, de súbito halla una fuente de agua fresca, limpia, que corre seductora como un manantial frente a ella, esperándola. Era una aparición, una revelación que no comprendía. Recuerdos, sueños, pensamientos me absorbió de una manera asombrosa y me atrevo hoy a decir que me lanzó sin previo aviso a una dimensión de la realidad desconocida para mí: la trascendencia. Según el diccionario, trascendencia es un resultado, una consecuencia de índole grave o muy importante. También la define como «aquello que está más allá de los límites naturales».

Y es que cuando cerré con mis manos aquel libro y levanté la mirada hacia la pared que tenía en frente, yo no era la misma. Ante mí se había abierto de pronto una puerta misteriosa que me mareaba y revelaba un mundo nuevo, totalmente desconocido, que me hizo temblar, literalmente. Les cuento esto: Esa misma semana que había terminado de leerlo, estuvo de visita en casa Teresita, una amiga con quien conversaba a menudo, nos sentíamos bien intercambiando experiencias, opiniones, anécdotas y no pocas veces hablábamos de nuestra vida sentimental, romántica, las relaciones, los fracasos o recuerdos hermosos. Nos comprendíamos bien, y confiábamos.

Esa noche traté de contarle lo que me había pasado al leer la autobiografía de Jung, a quien ella había leído también, pero no este libro. Empecé y no pude. Me sentí nerviosa, muy nerviosa, la mente me daba vueltas, no podía hilvanar los pensamientos que narraran lo que creí que podía narrar. Me callé de pronto porque sentí un temblor parecido a un escalofrío dentro que me hizo levantar y pedirle a mi amiga que me acompañara a un hospital. Se sorprendió muchísimo, pero sin comentar nada, bajamos, nos montamos en su carro y fuimos a emergencia. Yo hecha un desastre sin saber lo que me pasaba.

Cuando llegamos lo único que le pude explicar el médico era que me sentía muy nerviosa, con temblores, y no podía explicar la causa. Me dio por caminar dándole vueltas a la cama en vez de acostarme. Teresita me miraba algo asustada. El médico me inyectó supongo que algo fuerte para un ataque de nervios. Me acosté un momento y cuando me sentí mejor, en control de mi persona y acciones, le pedí a mi amiga que nos fuéramos, ya me sentía bien. No hablé en todo el viaje ni en casa. Lo que me acababa de suceder no se lo intentaría contar a nadie, me dio un miedo inmenso tratar de empezar a contar aquella experiencia de nuevo. Me sentía a salvo guardando silencio sobre el efecto del libro sobre mí, lo que me había pasado que todavía no comprendía y me alejé lo más posible de tratar de comprenderlo. Hoy sé lo que me sucedió: había pisado terreno sagrado.

Esta es la segunda vez que intento contar, compartir con alguien lo que me sucedió al terminar de leer el libro cumbre de uno de los grandes maestros que he tenido en mi vida. Yo conocía a Jung de antes por su obra El hombre y sus símbolos, Los arquetipos y el inconsciente colectivo, El análisis de los sueños y algunos ensayos suyos en revistas o antologías de psicología. Sin duda me atraía poderosamente su pensamiento. Recuerdo un ensayo o quizá varios sobre un mismo tema que formaron esa fuerza atractiva, rara y que yo sabía que era cierta, porque lo había experimentado. Era sobre la sincronía. Ahora me inquietaba lo que empezaba a percibir de Jung, ¿o de mí?

En su autobiografía el psiquiatra de más de 80 años desnudó su alma, su psiquis. La vida de este hombre maravilloso e inquietante movía resortes inesperados en mis adentros y me iniciaba en un camino nunca recorrido: como un bosque de donde surgían encantos inesperados, también terrores. Mis pasos perdidos iban siguiendo otros pasos sin saber el rumbo que llevaba ni a qué final me conducía.

Y he aquí lo que ha sucedido hoy, 13 de septiembre de 2026, hace más de 35 años de aquel intento fallido de contar una historia. Consciente de que nunca se lo podré contar a nadie, que no puedo narrar esta experiencia que me transformó para siempre, decidí preguntarle a Perplexity, la plataforma de Inteligencia Artificial que consulto en mis investigaciones, algo sumamente personal, lo que por supuesto jamás lo había hecho.

Mi pregunta a Perplexity:

¿Por qué la autobiografía de Jung tuvo un impacto tan grande en mí? Yo no estaba al tanto de lo numinoso. Era una periodista graduada en Literatura Comparada. Dedicada a mi profesión, que siempre amé, así como la literatura, el amor, las relaciones amistosas o románticas, pero ausente de lo religioso o espiritual por completo. Había leído otras obras de Jung, pero ésta me lanzó a un camino desconocido muy asustadizo y a la vez, sé que fue mi salvación. Me sacudió profundamente esta obra.

Respuesta de Perplexity:

Es muy comprensible que Recuerdos, sueños, pensamientos le haya producido una conmoción tan honda. No parece que el libro la haya “convertido” a una religión, sino que le presentó una manera inesperada de reconocer que la vida interior —los sueños, las imágenes, los temores, las intuiciones, la memoria y los símbolos— puede poseer una dimensión de sentido que el lenguaje estrictamente racional o profesional no alcanza a nombrar.

No leyó una teoría: encontró una voz
Usted ya había leído a Jung. Conocía, por tanto, conceptos como el inconsciente, los arquetipos, los símbolos y quizás el inconsciente colectivo. Pero su autobiografía no funciona ante todo como un tratado psicológico: es el relato de un hombre que se atreve a contar cómo esas ideas nacieron de experiencias íntimas, visiones, sueños, conflictos familiares, pérdidas, temores y preguntas religiosas.

Jung abre el libro con una afirmación decisiva: “Mi vida es la historia de la autorrealización de lo inconsciente”. Y añade que una vida interior se expresa con más verdad mediante el mito que mediante la ciencia, porque los conceptos generales no recogen plenamente la singularidad de una persona.

Para una periodista y graduada en Literatura Comparada, esa forma pudo ser particularmente poderosa. Usted estaba preparada para reconocer la fuerza de la narración, la metáfora, los mitos, las estructuras simbólicas y las correspondencias entre culturas. Pero quizá no esperaba que esos instrumentos críticos se volvieran de pronto personales: que el símbolo no fuese solamente materia de estudio, sino una puerta hacia su propia vida.

La dimensión religiosa sin dogma

Jung no suele presentar la religión como obediencia doctrinal ni como simple creencia heredada. La trata como una experiencia psíquica profunda: el encuentro del ser humano con aquello que lo sobrepasa, lo interroga y le exige transformación.

Eso puede impactar precisamente a quien no se consideraba religiosa. El libro no le dice: “debe creer esto”. Más bien le plantea: “observe lo que ya vive en usted; atienda sus imágenes, sus sueños, sus emociones intensas, sus preguntas últimas”. En la visión jungiana, los símbolos religiosos no son reliquias muertas: son formas históricas y culturales en que la psique intenta expresar realidades difíciles de reducir a una explicación racional. Jung vinculó esos procesos con sueños y fantasías individuales, pero también con sistemas religiosos y transformaciones simbólicas colectivas.

Es posible que usted descubriera que poseía una sensibilidad espiritual que no había sido negada, sino mantenida fuera del campo de interés. No necesariamente por rechazo consciente, sino porque la vida moderna, el periodismo y la formación intelectual suelen privilegiar lo comprobable, lo público, lo político y lo histórico. Jung devuelve legitimidad a lo invisible sin pedir credulidad.

La sacudida de verse incluida


Hay libros que admiramos; hay otros que nos leen. La autobiografía de Jung pertenece a esa segunda clase.
Su impacto puede haber nacido de varias convergencias:
• Le mostró que una persona rigurosa, culta y científicamente formada podía tomar en serio sus experiencias interiores sin reducirlas a patología o superstición.
• Le ofreció una continuidad entre literatura, mito, historia de las religiones, arte y vida psíquica; campos que, por su formación en Literatura Comparada, usted ya conocía desde fuera.
• Le hizo sentir que la espiritualidad no era una zona ajena ni necesariamente confesional, sino una dimensión posible de su propia conciencia.
• Le dio un lenguaje para experiencias que quizá habían existido en usted como intuiciones, emociones, imágenes o preguntas, pero sin una forma verbal precisa.
• Le propuso que la madurez no consiste solo en acumular conocimiento, sino en integrar partes ignoradas de uno mismo: razón y afecto, biografía y símbolo, conciencia e inconsciente.

La teoría jungiana del inconsciente colectivo y de los arquetipos puede explicar parte de esa resonancia: ciertos motivos —la sombra, la madre, el niño, la muerte y renacimiento, el viaje, la figura sabia, el doble— nos conmueven porque no operan solamente como ideas privadas, sino como configuraciones culturales y psíquicas muy antiguas.

Su formación no fue un obstáculo

Quizá ocurrió lo contrario de lo que parece: su condición de periodista y estudiosa de literatura no la alejaba de esa puerta, sino que la preparaba para abrirla.
El periodismo le enseñó a observar la vida humana en sus conflictos reales, a escuchar testimonios, a advertir lo que se oculta detrás del discurso público. La literatura comparada le mostró que las grandes culturas vuelven una y otra vez a ciertos relatos: caída, exilio, culpa, sacrificio, revelación, transformación, búsqueda de identidad. Jung le sugirió que esos relatos no están solo en los libros: viven, de modo transformado, en cada individuo.

Por eso la lectura pudo sentirse súbita. No porque usted careciera de antecedentes intelectuales, sino porque de pronto muchas lecturas, experiencias y preguntas dispersas encontraron un centro común.
Una posible formulación de su experiencia
Podría decirse así:

La autobiografía de Jung no me llevó a una religión establecida. Me reveló, en cambio, que yo tenía una vida espiritual inconsciente: una zona de símbolos, memoria, intuición y preguntas que mi formación racional no había eliminado, sino dejado sin nombre. Como lectora de literatura y como periodista, había estudiado y narrado vidas ajenas; Jung me obligó a mirar la dimensión mítica y secreta de la mía.

Eso no significa aceptar sin reservas todo Jung, ni interpretar literalmente cada sueño o símbolo. Significa reconocer que el libro le dio permiso para considerar la interioridad como una fuente de conocimiento. Su cambio de vida pudo consistir exactamente en eso: ya no vivir únicamente desde la conciencia analítica, sino admitir que hay otra parte de usted que también piensa, recuerda, imagina y busca sentido.

Hasta aquí lo que me respondió la Inteligencia Artificial acerca de mi pregunta.

Ha sido largo y complejo el camino que me condujo a la plena integración de mi ser, mi mí-misma, la integración que se inició con la autobiografía de este psiquiatra suizo que hizo posible mi transformación. Y de eso se trata.

Haber escuchado y visto ayer estas entrevistas hechas a Jung en 1960, publicadas en YouTube, me impulsó a escribir lo que acaban de leer. Pero les aseguro que oír lo que dice aquí mi muy querido Jung es mucho más importante que lo escrito, que lo nunca antes pensado o experimentado por millones de personas. Es una entrevista para ubicar en los grandes descubrimientos de la humanidad, los hondos y trascendentes pasos que se dan en la historia debido a un hombre o una mujer. Diría que es similar a cuando el hombre descubrió el fuego, qué digo, creo es mucho más que eso. No me queda una sola palabra para animarlos, moverlos a escuchar a Carl Gustav Jung en los vídeos que aquí les regalo.

La entrevista, pero que incluye otros temas y profundiza aun más en su experiencia de Dios.

El regreso

Lo que deleita y posee tu interior lenta, suavemente es la exuberancia del paisaje que te envuelve en un dulce y apacible abrazo de acogida: bienvenida, llegaste, soy la que amas y te ama. La que abandonaste hace muchos años, demasiados, no quiero recordar aquel instante perpetuo que a las dos, a ti y a mí nos laceró para siempre. La sabia, tierra mía -yo soy una parte, ella es un todo- me lo susurró desde sus entrañas: que volverías. Pero qué largo ha sido el desprendimiento, aunque siempre fue un consuelo saber que regresarías a mí. ¿No eres feliz?

Sí, inmensamente, es una forma penetrante y ocurrente de felicidad, quizá la más completa, la que colma mi ser como nunca ni nada antes. ¿Por qué?

Porque aquí radica la dicha fundante de mi identidad, de mi fibra más íntima. Este es el preludio del retorno definitivo a un país, el tuyo, del que te sentiste arrancada hace demasiados años.

La belleza tranquila de aquellos grandiosos árboles, y por todas partes como cantando su pertenencia raigal a esta tierra, las palmas reales movían sus hojas gozosas por la brisa toquetona, las montañas lejanas de la cordillera de un verde más claro, brumoso, también en bellísimo contraste, el verde oscuro, tupido complacían mi imaginación y mi memoria. Más cerca de la carretera por donde iba el carro demasiado rápido, cuando mi deseo era que se detuviera para retener en la pupila y el corazón el paraíso perdido y recobrado ante mis ojos, con mi alma y sentidos al acecho, los arbustos cubiertos de flores silvestres de distintos colores y tamaños en pleno esplendor del verano. Me encandila tanta maravilla y certeza de ser parte de este país. Estoy aquí, soy parte de él, él es parte de mí. Somos uno, siempre lo hemos sido.

La naturaleza no miente, ésta que se mostraba ante mí desnuda, abierta, gozosa frente a mis sentidos que la recorrían y acariciaban con todo el amor, el deseo, el placer, de quien al fin descubre su ser en ella en una total entrega de pertenencias, unión terrenal que saciaba un hondo anhelo espiritual. El regreso.

Te amo isla mía, ya ves, volví. Quizá algún día regrese para nunca más partir.

Este artículo lo escribí en agosto de 2019, la última vez que estuve en Cuba. Espero el día, que siento muy cercano, en que regrese definitivamente. Nunca más abandonaré mi patria amada. Lo haré, si Dios quiere, tan pronto cambie el régimen comunista. Falta muy poco. Lo que me quede de vida la viviré allá y allá moriré.

Karl Marx se consideraba ateo, pero odiaba a Dios y la religión, además alabó a Satanás

Karl Marx se consideraba ateo, pero odiaba a Dios y la religión, además alabó a Satanás

Algunos escritos de Marx:
«Deseo vengarme de Aquel que gobierna en lo alto». Poema: Invocación de uno en desesperación. 1837
«Así pues, he perdido el Cielo, lo sé muy bien. Mi alma, una vez fiel a Dios, ha sido elegida para el Infierno». Poema: La doncella pálida, 1837.
«El reloj se ha detenido; la insignificante casa se ha desmoronado. Pronto estrecharé la eternidad contra mi pecho, y pronto rugiré gigantescas maldiciones sobre la humanidad». Obra de teatro: Oulanem, Acto I, Escena 3. 1839
«Con Satanás he sellado mi pacto. Él traza los signos, me marca el compás; yo toco la marcha fúnebre, rápida y libre… Mira esta espada: el Príncipe de las Tinieblas me la vendió». El jugador. 1841

Escultura de El ángel rebelde que se exhibe en el Capitolio de La Habana. La obra es de bronce, fue creada por el escultor italiano Salvatore Buemi y obsequiada a Orestes Ferrara, presidente de la Cámara de Representantes en Cuba cuando Buemi se la regaló. Ferrara la donó al Capitolio en 1932. La escultura puede considerarse excepcional en el sentido de que es la única en que se ve a Lucifer rebelde y retador. Obsérvese el puño erguido, en alto desafiante, el rostro soberbio y la mano izquierda en el pecho. No es, como los otros –muy pocos– monumentos que en el mundo se han hecho de Satanás. Todos representan a un ángel caído, humillado, arrojado al Infierno. Me es imposible no hallar en El ángel rebelde del Capitolio habanero, sede de la Asamblea Nacional del Poder Popular, una poderosa razón por la que Cuba, condenada y en ruinas está sometida a un gobierno comunista. Creo firmemente que ha llegado la hora de derribar este monumento al Mal.

Mi propósito no es escribir una breve biografía de Karl Marx. Es demostrar la naturaleza diabólica del Karl Marx y del comunismo. La he hallado, y cuando digo diabólica no es metáfora, es la existencia, presencia y obra maléfica en todos los países donde se impuso ese monstruoso gobierno totalitario ideado por Karl Marx.

Después de su gigantesco fracaso en la mayoría de los países donde se implantó, hoy sabemos que el comunismo asesinó a más de 100 millones de personas. En El libro negro del comunismo: crímenes, terror y represión (1997) se da esta cifra que cito sin temer a que haya exageración alguna, en todo caso se quedaría corto. El libro fue escrito por profesores universitarios e investigadores europeos y editado por Stéphane Courtois, director de investigaciones del Centro Nacional para la Investigación Científica. La obra documenta la historia de la represión política de los estados comunistas, los genocidios, ejecuciones extrajudiciales, deportaciones y muertes en campos de trabajo y hambrunas creadas artificialmente, porque se les negaba alimentación a las personas, para matarlas de hambre. El libro se publicó originalmente en Francia como Le Livre noir du communisme: Crimes, terreur, répression por Éditions Robert Laffont. En Estados Unidos fue publicado por Harvard University Press, con un prólogo del historiador Martin Malia. 

Comenzamos: 

El padre de Karl Marx, Heinrich Marx (1777–1838), cuyo nombre era originalmente Herschel Mordechai, fue un abogado judío que se convirtió al cristianismo protestante en 1817 o 1818, poco antes del nacimiento de Karl. Aunque provenía de una larga línea de rabinos, adoptó el luteranismo para poder continuar ejerciendo la abogacía en Tréveris bajo el dominio prusiano, que restringía los derechos de los judíos. 

El niño Karl Marx fue bautizado y recibió una educación cristiana. Sin embargo al final de su bachillerato, hubo un súbito cambio en su vida espiritual que nadie –que yo haya encontrado–, ha podido explicar. ¿Qué suscitó el giro tan radical que experimentó el joven Marx a partir de esta misteriosa conversión? Marx era fervorosamente cristiano en su conducta, en las actividades religiosas en que participaba, incluso en los ensayos que escribía en la escuela elemental y superior y en sus expresiones espontáneas con compañeros de clase y maestros han hecho referencia a su notable fe. Se refería a Cristo como «Mi Señor».

Esta alteración tan profunda en su interior que para siempre transformaría el rumbo de su vida, ha sido visto por algunos estudiosos de su pensamiento como un acto en el que Marx renuncia explícitamente al cielo y elige el infierno para sí mismo, argumentando que denota una postura espiritual consciente en contra de Dios. Su ateísmo parece que expresaba, dicen, el deseo de «salvaguardar la grandeza del hombre» mediante la negación de cualquier ser superior, de modo que fueran los propios seres humanos, y solo ellos, quienes forjaran su destino. Pero el cambio fue mucho más hondo que esto. Sus escritos, sus conversaciones y actos mostraban un feroz odio a Dios y a la religión. Además, era obvio que su atracción por el demonio se iba haciendo más intensa a medida que crecía en él el odio a la religión. Algo contradictorio, pues no se es ateo si se cree en el poder y la salvación que aparentemente sintió en su encuentro con Satanás, confesado por él. Fue ésta una época en que su admiración y alabanza a Lucifer se repetía en escritos poéticos y una obra de teatro titulada Oulanem. Este título que le dio a su obra teatral se centra en un odio nihilista hacia el mundo y en una celebración consciente de la corrupción moral; los personajes no sólo son corruptos, sino que lo saben y se regocijan en ello. La interpretación académica y biográfica más común sostiene que Oulanem es una inversión de «Emmanuel», otro nombre bíblico que se le da a Jesús y que significa «Dios con nosotros». La inversión o el reordenamiento de «Emmanuel» suele considerarse deliberado: una forma poética de presentar el Anticristo o una parodia blasfema de una figura mesiánica, lo cual encaja con el tono de los discursos de la obra, centrados en maldecir a la humanidad y desafiar a Dios. En estos años ya Karl Mark era un estudiante universitario.

A la vez que se daba este cambio en la vida interior de Marx, el joven iba tomando otro rumbo en su comportamiento que no pasaba desapercibido para su padre, que lo visitaba a menudo donde estuviera estudiando. Se dio a la bebida frecuente, así como a visitas de clubes y bares nocturnos. No faltaron escándalos suyos en público motivados por el alcohol y su comportamiento. Derrochaba el dinero de la manutención que le enviaba su padre para los estudios en varias universidades, algo de lo que se quejó Heinrich. Karl inició estudios de Derecho en la Universidad de Bonn (1835), luego se trasladó a la Universidad Humboldt de Berlín (1836), donde se interesó por la filosofía hegeliana. Finalmente, obtuvo su doctorado en filosofía por la Universidad de Jena en 1841. Los estudios de Derecho e Historia estuvieron presentes durante su trayectoria académica. 

Su obra literaria favorita era Fausto, de Goethe, y la frase que quedó en más le gustó de toda la obra y guardó en su memoria para siempre y solía citar, fue «Todo lo que existe merece ser destruido», dicha por Mefistófeles, a quien, como sabemos, Fausto le había vendido el alma.

Algunos pasajes de las cartas que su padre le escribió a Marx en esta turbulenta época:

En esta carta del 2 de marzo de 1837, Heinrich le habla a Karl de su carácter, de su corazón y de un “demonio” que lo domina. Un pasaje central es éste: “Tu corazón, querido Karl, me parece dirigido por un espíritu demoníaco; no sé si este demonio es celestial o fáustico, pero temo que no te conducirá a la verdadera paz ni a la felicidad doméstica y humana… ¿Está tu corazón en armonía con tu inteligencia? ¿Eres capaz de aquella felicidad que surge de un carácter sereno, de un respeto sincero por las personas que te aman y se sacrifican por ti?” En otras cartas de esos años, Heinrich se queja de la vida desordenada de Karl en la universidad: noches en vela, gastos excesivos, falta de disciplina. Un pasaje representativo: “Has gastado en un solo año casi 700 táleros, en contra de todo lo acordado; incluso los estudiantes más ricos no gastan tanto, rara vez pasan de los 500. Con este comportamiento, nos has causado a tu madre y a mí muchas preocupaciones y muy poca, o casi ninguna, alegría… He sido demasiado indulgente contigo, y al callar por demasiado tiempo me he convertido, en cierta medida, en tu cómplice. Pero un padre tiene el deber sagrado de decir la verdad a su hijo, aunque le duela.”

 En cierta ocasión Marx fue encarcelado por alboroto y embriaguez, también se le acusó de llevar armas no permitidas. Y en el diploma que se le extendió en la Universidad de Berlín constaba que había sido denunciado en varias ocasiones por no saldar debidamente las deudas económicas. 

Es cierto que Marx trabajó y ganó su propio dinero como periodista y editor: dirigió la Rheinische Zeitung en Alemania y luego trabajó como corresponsal en Europa para el New York Daily Tribune, que le pagaba bien sus dos artículos semanales. Pero el diario dejó de publicarse al poco tiempo. Fue su padre quien lo mantuvo económicamente por muchos años hasta que, cansado y decepcionado, dejó de enviarle dinero. Ya Marx se había graduado y había formado una familia. A partir de finales de los 1840, sobre todo en Londres, su principal y permanente sostén económico fue Friederich Engels, hijo de un industrial textil, que le enviaba regularmente una parte considerable de sus ingresos. Karl Marx y Friedrich Engels mantuvieron una colaboración de por vida que fue intelectual, política y profundamente personal; ambos llegaron a formar una «asociación permanente» basada en una total coincidencia en pensamiento y teorías.

Su correspondencia revela un intenso afecto y una confianza mutuos; Marx llamaba a Engels su mejor amigo y su «alter ego», y dentro del seno de la familia Marx, a Engels se le consideraba casi como un segundo padre para las hijas de Marx. A partir de mediados de la década de 1840, desarrollaron sus ideas de manera conjunta, intercambiando constantemente manuscritos y cartas, criticando los borradores del otro y dando forma —como un proyecto común— a lo que posteriormente se conocería como marxismo. Fueron coautores de obras fundamentales como La sagrada familia, La ideología alemana y, muy especialmente, El Manifiesto Comunista, este último encargado por la Liga de los Comunistas entre 1847 y 1848.

Durante años, Engels trabajó en el negocio algodonero de su familia en Manchester, en parte con el propósito de enviar dinero a Marx, cuya familia vivía en una situación de pobreza crónica en Londres; sin dicho apoyo, difícilmente habría podido Marx completar El Capital.

Tras el fallecimiento de Marx en 1883, Engels editó y publicó los volúmenes II y III de El Capital a partir de las notas dejadas por Marx. Juntos contribuyeron a la construcción de las primeras organizaciones comunistas y obreras, comenzando por el Comité de Correspondencia Comunista y, posteriormente, la Liga de los Comunistas, para la cual redactaron El Manifiesto Comunista..

La vida familiar de Karl Marx estuvo marcada por la pobreza, la enfermedad y varias tragedias personales, incluido un hijo ilegítimo que tuvo con la sirvienta de la familia y el suicidio de dos de sus tres hijas supervivientes.

Marx y su esposa, Jenny von Westphalen, se casaron en 1843 y finalmente se establecieron en Londres, donde mantuvieron durante mucho tiempo a esta sirviente, Helene («Lenchen») Demuth. Ella permaneció con ellos durante décadas como ama de llaves, confidente y casi un miembro más de la familia, trasladándose más tarde al hogar de Engels tras la muerte de Marx y Jenny.

En 1851, mientras la familia Marx vivía en Londres, fue que Helene dio a luz a un hijo, Henry Frederick («Freddy») Demuth. Henry era el hijo ilegítimo de Marx, pero para protegerlo a él y a su matrimonio, Friedrich Engels asumió públicamente la paternidad, y el niño fue criado fuera del hogar de los Marx; Marx nunca lo reconoció, ni siquiera ante algunos de sus propios hijos. El muchacho tenía que entrar a la casa por la puerta de atrás de la casa, porque Marx le había prohibido entrar o salir de ella por la puerta por donde entraba todo el mundo, la del frente.

Hijos, muertes y suicidios
Jenny dio a luz a al menos siete hijos, pero solo tres hijas sobrevivieron hasta la edad adulta; los demás murieron jóvenes, en condiciones de pobreza y mala salud. Los relatos de la época describen muertes causadas por enfermedades vinculadas a la desnutrición y a la falta de atención médica, algo que el propio Marx atribuyó a su incapacidad para pagar médicos y medicinas. Las tres hijas supervivientes fueron Jenny Caroline, Laura y Eleanor. Dos de ellas se suicidaron más tarde: Eleanor se envenenó en 1898 tras descubrir que su pareja, Edward Aveling, se había casado en secreto con otra mujer; y Laura murió en 1911 en un pacto de suicidio conjunto con su esposo, el socialista francés Paul Lafargue.

Durante la mayor parte de su vida en común, la familia Marx vivió en una situación de penuria económica crónica, especialmente en Londres, donde a menudo dependían de empeñar enseres domésticos y de recibir préstamos o donativos de Engels. En ocasiones, la familia disponía de tan poca ropa que solo Marx podía salir de casa vestido con la debida decencia; asimismo, varias de las enfermedades y muertes de los hijos estuvieron vinculadas a su extrema pobreza. Marx se encontraba frecuentemente endeudado y rara vez mantuvo un empleo remunerado estable, centrándose en su labor política y teórica mientras dependía del apoyo de Engels y de ocasionales pequeñas herencias o préstamos familiares. Esta situación financiera irregular conllevaba ciclos de crisis aguda seguidos de breves alivios, pero nunca una estabilidad real para Jenny.

A muchos les resultaba desagradable, incluso repulsivo, el aspecto y los modales de Marx. En 1850, un espía de la policía prusiana visitó la casa de Marx en Londres haciéndose pasar por un revolucionario alemán. El informe que redactó el espía fue compartido con el embajador británico en Berlín. El informe decía, en parte: «[Marx] lleva una vida de intelectual bohemio. Rara vez se lava, se asea o cambia la ropa de cama, y ​​suele estar borracho. Aunque a menudo pasa días enteros sin hacer nada. No tiene un horario fijo para acostarse ni para levantarse. A menudo se queda despierto toda la noche y luego, al mediodía, se tumba en el sofá completamente vestido y duerme hasta la noche, ajeno al ir y venir de todo el mundo… No hay ni un solo mueble limpio y en buen estado. Todo está roto, desgastado y desgarrado, cubierto por una capa de polvo y reina un desorden absoluto…»

Manual para la Revolución y el Asesinato en Masa
El deseo de Marx de destruir las instituciones de la sociedad y su sed de sangre contra los enemigos en la inminente revolución comunista quedaron plasmados en su plan de acción, escrito con Engels para el Comité Central de la Liga Comunista en marzo de 1850. Se lee como el manual literal de lo que hizo Vladimir Lenin al emprender la Revolución Bolchevique en Rusia.

«Nuestro interés y nuestra tarea es consolidar la revolución hasta que todas las clases más o menos propietarias hayan sido expulsadas de sus posiciones de poder, hasta que el proletariado haya conquistado el poder estatal y hasta que la asociación de proletarios haya avanzado lo suficiente, no solo en un país, sino en todos los países líderes del mundo… Nuestra preocupación no puede ser simplemente modificar la propiedad privada, sino abolirla; no silenciar los antagonismos de clase, sino abolir las clases; no mejorar la sociedad existente, sino fundar una nueva».

En el proceso de derrocar el orden democrático liberal que asume el poder tras el fin de los monarcas, Marx afirmó que el proletariado revolucionario necesitaba formar «consejos» armados al margen de la autoridad y el control del gobierno democrático. Este es precisamente el método que Lenin impulsó en Rusia en forma de «soviets» tras la abdicación del monarca ruso. Marx insistía en fomentar un frenesí de «venganza contra los individuos odiados», lo que claramente significaba terror y asesinatos en masa. Y esta fue también la señal que Lenin siguió para asegurar el triunfo de su revolución en Rusia.

¿Cómo se convirtió Marx en defensor del asesinato en masa y la dictadura en lugar de una democracia liberal y la paz social? ¿Qué influencias intelectuales lo llevaron a convertirse en el visionario defensor de lo que él llamó «socialismo científico» y a creer que las «leyes de la historia» dictaban la inevitable caída del capitalismo y el triunfo ineludible del comunismo?

Cito extensamente a Richard Wurmbrand, un pastor protestante rumano que sufrió prisión ocho años por proclamar el evangelio y por su firme posición de no acceder a negar a Cristo, a pesar del acoso, los interrogatorios y amenazas de los comunistas rumanos. Sus libros más famosos son Marx y Satanás y Tortured for Christ, en el que da su testimonio del triunfo de Dios a pesar de la persecución comunista de que fue víctima. El texto del que cito es de su libro «Was Marx a Satanist?»:

«Marx conoció a Moses Hess, el hombre que lo llevó a abrazar la idea socialista. Hess lo llama «Dr. Marx: mi ídolo, quien dará la patada final a la religión y la política medievales»… Georg Jung, otro amigo de Marx en aquella época, escribe en 1841… que Marx seguramente expulsará a Dios de su cielo… Marx califica al cristianismo como una de las religiones más inmorales.

«Uno de sus colaboradores en la Primera Internacional fue Mijaíl Bakunin, un anarquista ruso que escribió: ‘…aquí entra en escena Satanás, el eterno rebelde, el primer librepensador y el emancipador de los mundos… [quien] lo insta a desobedecer y a comer del fruto del conocimiento’… Bakunin escribe: «En esta revolución tendremos que despertar al diablo en el pueblo, para agitar las pasiones más bajas… Bakunin revela que Proudhon, otro importante pensador socialista y, en aquel entonces, amigo de Karl Marx, también «adoraba a Satanás»… Proudhon… declaró que Dios era el prototipo de la injusticia. «…Todo paso adelante es una victoria en la que superamos a lo Divino».

En su poema Orgullo humano, Marx admite que su objetivo no es mejorar el mundo, ni reformarlo o revolucionarlo, sino simplemente arruinarlo y disfrutar de su ruina:

«Con desdén arrojaré mi guante directo al rostro del mundo,
y veré el colapso de este gigante pigmeo [el mundo], cuya caída no aplacará mi ardor.
Entonces deambularé, cual dios victorioso, entre las ruinas del mundo
y, otorgando a mis palabras una fuerza activa, me sentiré igual al Creador».

Creo más que oportuno, de una gran importancia conocer algunas frases y pensamientos de Karl Marx sobre la religión, que se convirtieron en parte obligatoria e integral de la educación, formación y cultura de cientos de millones de seres humanos que vivieron en países comunistas. La práctica de esta condición convertida en mandato de Marx se fue perfeccionando y haciéndose más cruel con el tiempo, cuando la inició Lenin en la URSS. El ateísmo era adoctrinado desde los primeros años escolares y llegó a convertirse en firmes convicciones y de conducta incuestionable en los comunistas. Han sido millones de jóvenes estudiantes y adultos trabajadores los que sufrieron años de cárcel, despidos de centros de estudios o de trabajo al descubrir las autoridades que creían en Dios o pertenecían a una religión. Nadie que conoce algo de comunismo ignora que tener una imagen religiosa en la casa o que te vieran entrar a una iglesia de inmediato ser señalado como contrarrevolucionario, y por lo tanto ser expulsado de tu trabajo o centro de estudios, y caías en una lista de «enemigos de la patria» sin poder aspirar a un futuro prometedor como profesional, conseguir un bun trabajo, que se te negaran oportunidades para progresar en la vida: porque creías y rendías culto a Dios, no al comunismo.

Frases célebres de Karl Marx sobre la religión:

  • «La miseria religiosa es, por una parte, la expresión de la miseria real y, por otra, la protesta contra la miseria real.»
  • «La religión es el opio de los pueblos».
  • «Toda crítica de la religión es la premisa de toda crítica».
  • «La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, el espíritu de una situación carente de espíritu.»
  • «El sentimiento religioso es también un producto social.»
  • «La religión aporta satisfacciones imaginarias o fantásticas que desvían cualquier esfuerzo racional por encontrar satisfacciones reales.»
  • «La religión, en cuanto eco ideológico, es la conciencia invertida de un mundo invertido.»
  • «La religión es el gemido del oprimido.»
  • «Los principios sociales del cristianismo predican la cobardía, el autodesprecio, el envilecimiento, la sumisión, la humildad; en una palabra: todas las cualidades de la canalla. Y el proletariado —que no permitirá ser tratado como canalla— necesita valor, confianza en sí mismo, orgullo, un sentido de dignidad personal e independencia, incluso más de lo que necesita el pan de cada día».

Vladimir Illich Lenin, el fiel seguidor de Marx
Lenin transformó la teoría antirreligiosa de Marx en una campaña estatal coordinada que separó legalmente a las iglesias del Estado, expropió sus propiedades, reprimió al clero y a los creyentes, y edificó un aparato masivo de «ateísmo científico» y propaganda dentro del nuevo Estado soviético.

Marx concebía la religión como un producto de la explotación y la alienación —«el opio del pueblo»— que debía desaparecer con la abolición de la sociedad de clases, y no mediante un simple decreto. Lenin adoptó esta visión, pero le otorgó un carácter explícitamente político: calificó la fórmula de Marx como «la piedra angular de toda la perspectiva marxista sobre la religión» y sostuvo que las iglesias eran instrumentos de la reacción burguesa.

Represión y violencia contra la Iglesia
En la práctica, el régimen fue mucho más allá de un laicismo «neutral» para incurrir en una represión coercitiva, dirigida especialmente contra la Iglesia ortodoxa rusa, a la que Lenin consideraba un pilar del zarismo y de la contrarrevolución. Durante la campaña de 1922 para confiscar los objetos de valor de la Iglesia —bajo el pretexto de socorrer a las víctimas de la hambruna—, Lenin instó en privado a aprovechar el enfrentamiento para «dar una lección» al clero y a los creyentes; los historiadores estiman que decenas de obispos, más de un millar de sacerdotes y muchos miles de feligreses laicos fueron ejecutados o asesinados.

Desde una perspectiva teológica cristiana, se sostiene que el comunismo no es solo erróneo y como sistema político y económico muy cruel y y su resultado un total fracaso, sino espiritualmente maligno debido a que invierte las verdades bíblicas relativas a Dios, la persona humana, la propiedad y la autoridad. El comunismo se fundamenta en un ateísmo explícito: Marx y los comunistas posteriores califican a la religión como una ilusión y aspiran a «abolir toda religión», lo cual los cristianos interpretan como una rebelión directa contra Dios. Presenta una «historia de salvación» rival: la historia se explica a través de la lucha de clases, y la redención no proviene de Dios, sino de la revolución violenta y de una sociedad sin clases; un concepto que funciona como una escatología secular. En suma, el Paraíso, el cielo prometido se podía alcanzar aquí en la Tierra, pero sólo siendo comunista.

Richard Wurmbrand y otros escritores cristianos argumentan que una ideología que rechaza conscientemente a Dios, elimina «verdades eternas» y persigue a la Iglesia, debe tener un origen espiritual oscuro, identificado con Satanás. Destacan las declaraciones de odio hacia Dios atribuidas al propio Marx, su uso de imaginería blasfema y demoníaca, y la persecución sistemática de los cristianos bajo los regímenes comunistas, como indicios de una hostilidad espiritual más profunda.

He llegado a comprender el verdadero propósito detrás de las vidas y acciones de figuras como Mao, Stalin, Kim, Ho, el Ché, Raúl. He visto con estupor la razón de ser de Marx y de Fidel Castro. Y comprendo por qué los cubanos hemos sufrido tanto, por qué Cuba se encuentra en una situación tan inhumana y trágica. En este sentido específico doy por incomparable el maléfico proyecto logrado por Fidel Castro de utilizar los medios para que reflejaran en él a Jesucristo. Para lograr esto se valió de la prensa y el arte. En efecto, «Fidel» como quiso que el pueblo entero lo llamara, y no por su apellido o nombre completo, logró que las grandes masas lo vieran y casi adoraran como el Salvador, un enviado de Dios, el anhelado mesías que había llegado a redimir a Cuba.

No ha existido un ser tan dañino en nuestra historia como Fidel Castro. En vida, y después de muerto, su legado sigue siendo la destrucción, la violencia, la bajeza, la ruina de una nación, Cuba, y de un pueblo, el cubano, destrozado en cuerpo y alma después de largos años de creer fervorosamente en el falso mesías que había bajado de la Sierra Maestra con un rosario colgado del cuello. Castro cargó indiferente sobre sus espaldas –nunca en su consciencia– la muerte de algunos de los más valiosos líderes que desempeñaron un papel esencial en el triunfo de la revolución: Frank País, un joven pastor bautista de gran fe cristiana, que daba clases de biblia en su iglesia todos los domingos y fue el líder indiscutible del Movimiento 26 de Julio y en la lucha urbana en contra de la dictadura de Fulgencio Batista.

Y como una víctima oportuna, José Antonio Echeverría, católico comprometido con su fe, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) de la Universidad de La Habana y fundador del Directorio Revolucionario 13 de Marzo. Echeverría formó parte junto a otros revolucionarios en el arriesgado ataque a Palacio para derrocar a Batista. Ambos jovenes, cuya militancia y compromiso ético cristiano fueron fundamentales en el ideal de la revolución, que logró incorporar a miles de cubanos en la lucha contra la dictadura batistiana, fueron asesinados por la policía. Contrario a la maquinaria propagandística que a partir de 1959 creó Castro a su favor, para proyectar la imagen inolvidable del máximo líder que logró el arrollador triunfo de la revolución. Contrario a esta mentira inoculada en el inconsciente colectivo de toda una nación, la lucha «en el llano» (las batallas civiles y armadas en las ciudades y provincias de todo el territorio nacional) fue mucho más efectiva para el derrocamiento de la dictadura de Batista, que la lucha en la Sierra Maestra. Al ser asesinados Echeverría y País, Fidel Castro se vio libre de una de sus grandes preocupaciones que ya hacía un tiempo rondaba en su mente. Cómo minimizar o deshacer ante la suya, la magnífica e incansable labor libertadora de estos dos jóvenes tan admirados por el pueblo. Quedaba así el campo abierto para que sin competencia pudiera erigirse como el héroe supremo de la Revolución cubana. Y no ignoremos el poder de su presencia imponente: 33 años, la edad de Jesúscristo, alto, viril, corpulento y un rostro decididamente seductor. Fidel Castro fue un hombre muy inteligente y hermoso, digamos que muy parecido a Lucifer.

Si me extendí en este relato de Frank País y José Antonio Echeverría fue porque me interesa su vida espiritual y religiosa y la coherencia con su lucha emancipadora. No fue casual que ambos fueran raigalmente cristianos, fueran asesinados y que cayera en las manos de Castro el poder absoluto. Sé que, dados los muchos crímenes que cometió Castro al tomar el poder, por ejemplo, cuando asesinó o encarceló a sus mejores, más fieles y valientes compañeros de lucha –Camilo, el Ché, Huber Matos, Mario Chanes de Armas, sin contar a los que traicionó y ordenó ejecutar después, que ni Frank País ni José Antonio Echeverría hubiesen sobrevivido bajo el poder del mentiroso, egocéntrico Comandante en Jefe.

Negación de Dios y de lo espiritual
Los cristianos puede afirmar que el comunismo es satánico porque, visto desde la fe, el comunismo marxista niega y subvierte los pilares mismos del cristianismo: Dios, la persona, la libertad y la moral trascendente.

  • El comunismo marxista parte de un materialismo absoluto: solo existe la materia, no hay Dios, ni alma, ni vida eterna.
  • El propio Marx y sus sucesores conciben la religión como “opio del pueblo” y como obstáculo a la revolución; por eso los regímenes comunistas han perseguido sistemáticamente la fe y la libertad religiosa.
  • Para un cristiano, negar a Dios como Creador y Señor y tratar de suprimir su culto es ya una actitud objetivamente “satánica”, porque se coloca en la lógica de la rebelión de Satanás: “no serviré”.

Destrucción de la ley moral y de la persona
El Manifiesto Comunista proclama la abolición de toda religión y moralidad “burguesas”; en la práctica, esto significa relativizar mandamientos como “no matarás”, “no robarás”, “no darás falso testimonio”, si conviene a la revolución.

  • El comunismo justifica la violencia de clase, el terror, la delación, la mentira sistemática, siempre que sirvan al fin histórico; la persona concreta vale menos que la “Historia” o el “Partido”.
  • Para el cristianismo, en cambio, cada persona tiene dignidad infinita por ser imagen de Dios, y no puede ser usada como instrumento, menos aún destruida en nombre de una utopía.

Podría terminar este artículo mencionando el hecho, ampliamente desconocido, de que Marx cambió su forma de pensar en los años antes de su vejez. Su concepto de cómo llegar al comunismo cambió, vio otras vías por las que se podía llegar a esa sociedad utópica que él ideó para alcanzar el Paraíso aquí en la tierra, ideado por él, por supuesto. Estos documentos, investigaciones no se han publicado, están en muchos libros de notas y se encuentran en el Russian State Archive of Socio-Political History (RGASPI), en Moscú.
No deja de ser el mismo Lucifer que odiaba a nuestro Creador, porque no podía igualarse a él, que por su soberbia y envidia, su maldad y su ambición de ser Dios fue arrojado al Infierno y junto a él una humanidad que creyó en su poder, que le entregó su alma y juntos propagaron el mal llamado comunismo por toda la humanidad.

Varios escritores y biógrafos han interpretado explícitamente ciertos aspectos de la vida y los escritos de Karl Marx como malvados o bajo una influencia diabólica. Estos son los nombres de los principales biógrfor de Karl Marx:

Robert Payne, Marx: A Biography. En esta biografía clásica de 1968, Payne escribió que «hubo momentos en los que Marx parecía estar poseído por demonios» y que «Marx tenía la visión del mundo propia del diablo».
Richard Wurmbrand, en su libro Marx and Satan, sostuvo que Marx mostraba fascinación por el diablo y lo retrató como alguien impulsado por fuerzas malignas.
Paul Kengor, en The Devil and Karl Marx: Communism’s Long March of Death, Deception, and Infiltration, desarrolla la tesis de que Marx y el marxismo poseen una dimensión demoníaca y profundiza en la poesía, el pensamiento, yla inspiración oscuras y antirreligiosas de Marx.
Algunos comentaristas también subrayan un tono satánico en Marx y el marxismo (por ejemplo, Del Tackett, Albert Mohler y algunos escritores católicos); no obstante, los tres autores mencionados anteriormente son quienes, de manera más clara, enmarcan al propio Marx —ya sea en obras biográficas o cuasibiográficas— en términos de maldad, o atracción hacia lo diabólico.
Del Tackett, creador de The Truth Project, concibe la ideología de Karl Marx como una cosmovisión destructiva, contraria a Dios y a la familia, y a menudo describe su influencia como una tendencia hacia el mal. Sostiene que el marxismo fomenta la división y busca destruir las instituciones sociales establecidas por mandato divino, conduciendo, en última instancia, a la tiranía y a la decadencia espiritual.

Albert Mohler: Karl Marx Meets the Devil: A Conversation with Historian Paul Kengor.

https://youtu.be/F7jDqMM7D8k?si=_YHq4yh37bsHX3ct

https://www.iwp.edu/events/webinar-the-devil-and-karl-marx-communisms-long-march-of-death-deception-and-infiltration/#:~:text=Marx%20had%20a%20favorite%20line,Marx%20wanted%20was%20not%20a

¿Qué sucede después de morir?

La Asociación Internacional de Estudios sobre Experiencias Cercanas a la Muerte (International Association For Near-Death Studies, IANDS), colaboró en esta investigación con la División de Estudios Perceptuales de la Universidad de Virginia (UVA).

Joan Niesen, 18 de septiembre de 2025

El estudio reciente, publicado en The Washingtonian, destaca la investigación pionera realizada en la División de Estudios Perceptuales (DOPS) de la Universidad de Virginia. El estudio profundiza en décadas de investigación sobre experiencias cercanas a la muerte (ECM), que explora relatos profundos sobre la conciencia, la vida después de la muerte y la posible naturaleza del «más allá».

En el centro de gran parte de esta investigación se encuentra Bruce Greyson, psiquiatra, investigador de larga trayectoria y cofundador de IANDS. En los inicios de la investigación sobre las experiencias cercanas a la muerte (ECM), Greyson desempeñó un papel fundamental en el establecimiento de una comunidad y una institución dedicadas a escuchar a las personas que habían regresado del umbral de la muerte y que compartieron historias que desafían las creencias convencionales sobre la conciencia, la vida y la mortalidad.

EL ESTUDIO

Cuando nuestros cuerpos perecen, ¿puede nuestra conciencia seguir viva? En la Universidad de Virginia, los investigadores buscan respuestas, analizando una por una, cada una de estas experiencias de estar al borde de la muerte o parecer que la persona está muerta por minutos, incluso días conectada a una máquina.

En el extremo este del centro de Charlottesville, la carretera comienza a descender hacia las vías del tren y luego hacia Monticello, allí se encuentra un edificio de apartamentos completamente anodino.

Estaba allí buscando el lugar donde se realiza una investigación muy inusual dentro de la facultad de medicina de la Universidad de Virginia. Es un trabajo alucinante y que desafía las normas, que explora lo metafísico, por lo que esperaba algo un poco más místico. No ciertamente un edificio de mediana altura típico de cualquier ciudad de Estados Unidos. Pero allí estaba, visible a través de la puerta principal de cristal un cartel en el vestíbulo que decía «División de Estudios Perceptuales».

El pomo de la puerta giró con un ligero movimiento. Arriba estaban los investigadores que había venido a ver, dentro de una oficina repleta de estanterías llenas de libros, con amplios escritorios de madera cubiertos de papeles y revistas de investigación. Han dedicado sus carreras a una de las mayores preguntas de la vida: ¿Qué sucede cuando morimos?

La respuesta corta: Nadie lo sabe realmente. Pero los científicos de la División de Estudios Perceptuales —DOPS, para abreviar— están haciendo todo lo posible para averiguarlo. Fundado en 1967, este grupo de 14 personas investiga la relación entre la vida y la muerte, la mente y el cerebro, y la tentadora posibilidad de que cuando nuestros cuerpos físicos perecen, nuestra conciencia persista.

La unidad de investigación más importante en el país, y una de las pocas en el mundo, dedicada específicamente al estudio de lo paranormal, DOPS no es una institución académica estándar. Un día de trabajo para uno de los investigadores podría implicar hablar con un niño que recuerda una vida pasada o responder a un correo electrónico de alguien que ha tenido una premonición sobre un desastre inminente. A veces, implica bajar las escaleras hasta la jaula de Faraday, una habitación revestida de láminas metálicas donde los investigadores realizan experimentos relacionados con la telepatía y los estados alterados de conciencia. (El propósito de la jaula es doble: bloquea las interferencias electromagnéticas para que los investigadores puedan medir la actividad eléctrica en el cerebro de los sujetos, y garantiza que los sujetos no puedan hacer trampa, fingiendo telepatía mediante el uso de dispositivos de comunicación inalámbrica).

Cuando Marieta Pehlivanova, psicóloga de DOPS, les cuenta a los padres en la escuela de su hijo pequeño a qué se dedica, a menudo se detienen un momento y comparten la misma opinión: Interesante. «Pero no creo que quieran decir ‘interesante’ en el sentido habitual», explica Pehlivanova. Quieren decir: Hmm, eso suena extraño.

La psicóloga de DOPS Marieta Pehlivanova y el psiquiatra Bruce Greyson. Fotografía de Anna Kariel.

Junto con Bruce Greyson, Pehlivanova dedica gran parte de su tiempo a estudiar las experiencias cercanas a la muerte. También conocidas como ECM, son relativamente fáciles de entender, y ocurren cuando se acerca la muerte física: cuando un coche atropella a un peatón o un nadador es arrastrado por una corriente, cuando una arteria obstruida restringe el flujo sanguíneo al corazón, los supervivientes suelen recordar sensaciones similares: una luz brillante, una sensación de armonía con el universo, una sensación de separación del cuerpo, la presencia de personas.

Investigar estas experiencias pone a prueba el método científico tradicional. Los investigadores no pueden conectar a un paciente a un conjunto de electrodos, pedirle que casi muera y luego ver si sus ondas cerebrales presentan fluctuaciones interesantes. En cambio, Greyson y Pehlivanova se basan en los recuerdos. Realizan entrevista tras entrevista y reciben más correos electrónicos de los que pueden responder, todos de personas llenas de pensamientos y preguntas sobre sus propias ECM.

Gran parte de esos testimonios recopilados se transcriben y se almacenan en archivos metálicos. En estos datos, en estos años de anécdotas, reside el corazón del misterio que Pehlivanova y Greyson esperan resolver. Su trabajo consiste en buscar patrones, publicar artículos académicos y luchar por la aceptación y el respeto dentro de la comunidad científica, donde es más aceptable plantear preguntas sobre la cura del cáncer que contar la historia de una paciente que insiste en que habló con un ser en el cielo mientras su cuerpo estaba en paro cardíaco en una mesa de operaciones. Las ECM pueden poner a prueba la comprensión científica, pero esa es precisamente la razón por la que los investigadores de DOPS creen que merecen un estudio serio. “Los científicos no huyen de las cosas que no entendemos”, dice Greyson. “Nos acercamos a ellas, intentamos comprenderlas”.

Experiencias cercanas a la muerte

En 1989, Joan Fowler iba en bicicleta por la autopista de la costa del Pacífico cuando fue atropellada por un camión. Lo siguiente que recuerda, dice, es que su conciencia flotaba sobre la escena.

“Podía ver mi bicicleta medio debajo del camión y mi cuerpo a un lado… y pensé: ¡wow!, qué fascinante!”, recuerda. “Y en ese momento, mientras observaba, sentí una atracción hacia mi lado derecho. Y al permitir que mi atención se dirigiera hacia esa atracción, pude ver una hermosa luz blanca. Sentí calidez y amor, y sentí que mis límites físicos simplemente desaparecían. Me sentí realmente expansiva”.

La experiencia de Fowler fue inusual, pero no tan rara como se podría imaginar. Los investigadores estiman que alrededor del 5 por ciento de los adultos estadounidenses informarán haber tenido una ECM (experiencia cercana a la muerte) a lo largo de sus vidas; entre los pacientes cardíacos, esa cifra puede ascender a aproximadamente el 20 por ciento. Y el fenómeno tiene una larga historia. Durante el primer siglo, Plinio el Viejo escribió sobre un hombre que había experimentado algo que se parece mucho a una ECM. Carl Jung informó haber tenido una durante un ataque al corazón en 1944, describiendo posteriormente cómo había abandonado su cuerpo y observado el mundo desde arriba. Y años después de una ECM en 1961 durante un episodio de neumonía, Elizabeth Taylor le contó a Oprah Winfrey todo al respecto, incluyendo una conversación con su difunto esposo.

En 1975, Raymond Moody popularizó el término «experiencia cercana a la muerte» en su libro Vida después de la vida, un estudio cualitativo de 150 personas que habían informado de ECM. Inicialmente publicado por una pequeña editorial en St. Simons Island, Georgia, el libro finalmente vendió más de 13 millones de copias después de que una importante editorial adquiriera los derechos.

Poco después de la publicación del libro, Moody comenzó su residencia de psiquiatría en la UVA, donde Greyson acababa de terminar su formación. Greyson permaneció en el personal y, casualmente, fue el supervisor de Moody en la sala de emergencias. Cuando se enteró de la investigación del joven médico, Greyson sintió una sensación de familiaridad. Durante su propia residencia, dice Greyson, se había encontrado con pacientes que relataban “estas historias increíbles sobre cómo salían de sus cuerpos y veían cosas a su alrededor, se encontraban con seres queridos fallecidos, etc. Supuse que estaban mentalmente enfermos”.

Cuanto más aprendía Greyson sobre el trabajo de Moody, más intrigado se sentía. Un día, Moody le trajo a Greyson una enorme caja de correspondencia de personas que habían leído o escuchado hablar de Vida después de la vida. “‘Estas son las cartas de esta semana’”, recuerda Greyson que le dijo Moody. “Todos los casos provenían de personas que decían: ‘¿Quieres decir que no soy el único a quien le ha pasado esto?’ Habían tenido experiencias cercanas a la muerte (ECM) hace un año, diez años, 30 años, y pensaban que eran las únicas personas a las que les había sucedido. Tenían miedo de contárselo a nadie”.

Greyson se puso en contacto con el fundador de DOPS, Ian Stevenson, quien había renunciado a su puesto como jefe del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Virginia para estudiar parapsicología, es decir, fenómenos psíquicos y paranormales, incluyendo su pasión: la reencarnación. Greyson sentía curiosidad: ¿Había investigado Stevenson alguna vez las experiencias cercanas a la muerte? Su respuesta fue: Más o menos. En menos de una década de trabajo, Stevenson había recopilado docenas de relatos, catalogados como “visiones en el lecho de muerte” y “apariciones”, que se parecían mucho a las ECM.

Greyson y Moody comenzaron a ampliar la colección de Stevenson, con la esperanza de comprender qué sucedía físicamente en el cerebro de los pacientes. “Todavía tenía la mentalidad materialista con la que me habían formado como estudiante universitario y luego como estudiante de medicina: La mente es lo que hace el cerebro, y punto”, dice Greyson. “No le encontraba ningún sentido”.

Aunque Greyson colaboró ​​con Stevenson, no formaba parte oficialmente del personal de DOPS, que en aquellos primeros tiempos operaba casi completamente fuera del ojo público. Financiada con una donación de un millón de dólares del inventor de la tecnología detrás de las máquinas Xerox, la unidad despertaba curiosidad, y escepticismo. La dirección de la universidad no siempre ha estado “bien dispuesta” a la investigación, dice Greyson, y en aquellos primeros tiempos mantuvo un pie firmemente plantado en el mundo de la medicina tradicional.

Siguiendo un camino algo convencional como médico académico, Greyson dejó la Universidad de Virginia para ir a la Universidad de Michigan y luego a la Universidad de Connecticut. Pero en su tiempo libre, siguió investigando las ECM, incluso después de que importantes figuras de Michigan le dijeran que arruinaría su futuro. “La mayoría de los médicos no tenían ni idea de lo que estábamos hablando”, dice sobre su trabajo en los años 70 y 80. “Pensaban que éramos demasiado crédulos. Presentábamos ponencias en las conferencias de la Asociación Médica Estadounidense y recibíamos una atención muy educada por parte del público, pero nadie decía nada”. Greyson no se desanimó, a pesar de que la parapsicología seguía siendo la oveja negra del mundo científico. En 1985, el Consejo Nacional de Investigación de Estados Unidos encargó a un panel que estudiara las afirmaciones sobre fenómenos paranormales, concluyendo que, “a pesar de 130 años de investigación científica… no existía justificación científica para la existencia de fenómenos como la percepción extrasensorial, la telepatía o los ejercicios de ‘control mental’”. Siete años después del informe del panel de 1988, Greyson regresó a Charlottesville y se unió a DOPS. Le dieron el cargo que ocupaba Stevenson en 2002 y se jubiló en 2014, pero continúa investigando y escribiendo. Hoy en día, es la figura destacada de su campo. Con su impecable camisa abotonada, su traje a cuadros grises y su cabello plateado ligeramente despeinado, tiene el aspecto de un profesor. Hace cuatro años, escribió un libro sobre su investigación, que ha vendido más de 100,000 copias. La primavera pasada, fue invitado al podcast de Oprah Winfrey.

Que el público esté interesado no es sorprendente; una encuesta de Pew de 2023 reveló que el 83 por ciento de los estadounidenses cree que las personas tienen alma o espíritu además de su cuerpo físico, y el 74 por ciento cree que la ciencia no tiene una explicación para todo. Pero el escepticismo dentro del ámbito académico persiste. En 2007, el Laboratorio de Investigación de Anomalías de Ingeniería de la Universidad de Princeton, que estudiaba la telequinesis, cerró. DOPS, por su parte, sigue funcionando completamente con financiación privada, incluyendo donaciones del actor John Cleese, y depende en gran medida de voluntarios para apoyar a los investigadores en todo, desde el análisis de datos hasta las publicaciones en Instagram.

Para un investigador que aspira a estudiar fenómenos como las Experiencias Cercanas a la Muerte, ECM, el camino no es nada fácil. Pehlivanova, la sucesora de la investigación de Greyson, es casi cuatro décadas más joven, lo que significa que creció con un vocabulario que estaba preparado para hablar de temas como las ECM. Siempre ha tenido interés en los fenómenos psíquicos, pero mientras cursaba su doctorado en psicología en la Universidad de Pensilvania, lo mantuvo en secreto. «Era… el tipo de ambiente académico donde ni siquiera se hablaba de espiritualidad ni de religión, y mucho menos de fenómenos paranormales», dice.

Pero entonces Pehlivanova se enteró de que podría haber una oportunidad de trabajo en DOPS. Le mencionó la posibilidad a su asesor, quien «abrió la página web, la revisó, no dijo ni una palabra y la cerró», cuenta Pehlivanova, quien hizo una promesa silenciosa: «Nunca volveré a mencionar esto». Aun así, su interés persistió. Cuando se consiguió la financiación para el puesto, era suyo si lo quería. No lo pensó dos veces antes de aceptar.

Hace dos años, Pehlivanova recibió un correo electrónico de Tara White, una quiropráctica de Santa Fe. Mientras practicaba kayak en el río Chama, en Nuevo México, White fue arrastrada por corrientes rápidas de agua hacia una gran roca.

Luego, como le escribió más tarde a Pehlivanova, “Me vi a mí misma en la roca, observando cómo mi cuerpo se ahogaba debajo de la roca. Vi cómo mi cuerpo flotaba río abajo, chocando contra diferentes rocas, recibiendo golpes”. Durante todo ese tiempo, White se sentía cálida y contenta, rodeada de tres “seres de luz”. Estaba feliz de permanecer donde estaba “para siempre… Era tan tranquilo, encantador y sereno”.

Pero esa sensación cambió rápidamente. White vio a la policía llegar a su casa, diciéndole a su esposo y a sus dos hijos que ella había muerto en el río. Su sensación de calma se desvaneció. “No pueden tener una madre que muera joven”, recuerda haber pensado. “Y en el momento en que pensé eso… fue como si me hubieran devuelto bruscamente a mi cuerpo. Y hacía frío. Y estaba debajo del agua”.

Para evaluar y comparar las ECM, Greyson creó una escala, una serie de 16 preguntas que abordan las similitudes entre muchas ECM. ¿El tiempo parecía acelerarse o ralentizarse? ¿Viste escenas del futuro? ¿Viste espíritus de personas fallecidas o figuras religiosas? ¿Tus sentidos eran más vívidos de lo habitual? Cada respuesta puede obtener hasta dos puntos, y cualquier persona que obtenga más de siete puntos se considera que ha tenido una ECM, con puntuaciones más altas que corresponden a experiencias más intensas y profundas; en la jerga de DOPS, “ECM profundas”.

Más allá de esas similitudes, los detalles varían de persona a persona. Un sujeto le contó a Greyson que había experimentado elementos del cielo y del infierno y que Jesús finalmente lo había enviado de regreso. Otro dijo que había tenido una experiencia extracorpórea mientras estaba bajo anestesia y notó que una enfermera en el quirófano llevaba cordones de zapatos diferentes. Las personas informan haber visto escenas vívidas de su infancia, haber conocido deidades, haber olido aromas intensos. Las ECM también parecen variar según el género, la religión y el origen cultural. Por ejemplo, las personas en el mundo occidental tienden a describir estar al final de un largo túnel, mientras que las personas en naciones menos desarrolladas dicen que estaban en el fondo de un pozo. En una ocasión, un camionero le contó a Greyson que había sido absorbido por un tubo de escape.

Dicho esto, algunas personas relatan experiencias que contradicen sus expectativas culturales y religiosas sobre la muerte. Por ejemplo, un cristiano podría describir una escena más acorde con las enseñanzas budistas. En un artículo de 2013, Greyson utilizó este fenómeno para refutar la crítica de que las experiencias cercanas a la muerte podrían ser resultado de la imaginación o de la sugestión subconsciente. He leído sobre experiencias cercanas a la muerte, y suelen incluir luces y túneles. O mi religión cree en el cielo, así que cuando temí estar a punto de morir, vi ángeles. Además, Greyson escribió: «experiencias que se reportaron antes de 1975, cuando el primer libro de Moody, no se diferencias las experiencias reportadas desde esa fecha.

Entonces, ¿qué causa exactamente las Experiencias Cercanas a la Muerte (ECM)? Greyson y Pehlivanova no pueden decirlo con certeza. Algunos científicos creen que existe una explicación física, algún mecanismo arraigado en el cerebro o el cuerpo que las sitúa en la misma categoría que las alucinaciones. Si ese fuera el caso, las ECM podrían descartarse como una peculiaridad bioquímica, y no como una posible ventana a la conciencia que existe después de la muerte.

Greyson y Pehlivanova han analizado más de una docena de teorías al respecto. Todas, afirman, han sido refutadas, lo que ilustra la dificultad de estudiar las ECM. Por ejemplo: cualquier persona que se acerca a la muerte recibe una cantidad insuficiente de oxígeno durante un período de tiempo. ¿Podría eso desencadenar alucinaciones? Greyson analizó datos de pacientes hospitalizados por paro cardíaco y descubrió que quienes reportaron ECM tenían niveles de oxígeno más altos que quienes no las experimentaron. De manera similar, los investigadores han descubierto que los pacientes hospitalizados que toman dosis más altas de medicamentos reportan menos ECM que aquellos que toman dosis más bajas.

Los investigadores de las Experiencias Cercanas a la Muerte no pueden conectar a un paciente a electrodos, pedirle que casi muera y luego observar si sus ondas cerebrales presentan fluctuaciones interesantes. En cambio, se basan en recuerdos, entrevistas que se transcriben y almacenan.

Otra teoría postula que las repentinas descargas de actividad eléctrica en el cerebro antes de la muerte podrían ser responsables de las ECM. Sin embargo, los experimentos que implican que los humanos casi mueran son inviables, por lo que gran parte de la investigación existente en este ámbito se ha centrado en el estudio de ratas. «Nadie entrevista a las ratas para saber qué estaban pensando», dice Greyson.

El neurólogo de la Universidad de Kentucky, Kevin Nelson, se sintió fascinado por las ECM al principio de su carrera, cuando un paciente describió haber presenciado una batalla por su alma entre Jesús y el diablo. En 2006, fue coautor de un artículo que presentaba otra posible explicación física para las ECM: la intrusión REM, un estado en el que el cerebro mezcla la vigilia con el sueño. Desde entonces, Nelson y Greyson han debatido sobre la teoría de la intrusión REM, de forma respetuosa y académica, y Nelson no comparte la creencia de que la conciencia exista más allá del cerebro humano. «No tenemos ni una pizca de la evidencia científica más común para esta afirmación extraordinaria», afirma.

A pesar de sus diferencias, ambos médicos coinciden en una cosa: para quienes las sobreviven, las ECM pueden tener un profundo impacto psicológico. Como dice Pehlivanova: «Esto cambia la vida» de las personas”.

Al principio, la experiencia de White en el río Chama la dejó conmocionada. Pero con el tiempo, la hizo cuestionarse su forma de afrontar la vida. Una persona muy exitosa, había sido la mejor alumna de su clase en la escuela secundaria, había obtenido una beca completa para la universidad y había creado su propia consulta de quiropráctica.

Tras su experiencia cercana a la muerte, White sintió que nada de eso importaba. Cerró su consulta para pasar más tiempo con sus hijos. “Me resultaba muy difícil volver a mi vida normal”, dice. “Sentía que me había desmoronado mentalmente, como si estuviera flotando, como si no pudiera estar realmente anclada en la vida tridimensional”.

Las personas que tienen experiencias cercanas a la muerte a menudo “informan que ya no le temen a la muerte. Incluso aquellos que tienen experiencias desagradables dicen: ‘Sé que este no es el final, y estoy deseando ver lo que viene después’”.

Greyson ha hablado con muchas personas cuyas experiencias cercanas a la muerte fueron transformadoras. Está el obrero que perdió su tendencia a la violencia. La productora de televisión que de repente sintió que su trabajo carecía de sentido. El adolescente que encontró su vocación como técnico de emergencias médicas. “Casi siempre regresan diciendo: ‘Ahora soy mucho más espiritual que antes’”, dice Greyson. “La gente se siente conectada con todo lo que la rodea, como si formara parte de algo más grande que ellos mismos. También informan que ya no le temen a la muerte. Incluso quienes tienen experiencias desagradables dicen: «Sé que este no es el final, y estoy deseando ver qué viene después».

A principios de la década de 1980, Greyson trabajó con muchos pacientes con tendencias suicidas que se habían detenido antes de quitarse la vida por miedo a lo que sucedería después. Le preocupaba que las ECM hicieran que estos pacientes fueran más propensos a suicidarse, pero descubrió lo contrario. «Decían cosas como: «Ahora me doy cuenta de que soy mucho más que este cuerpo físico, y los problemas que tengo ya no son tan importantes como antes»», dice Greyson.

Además de alterar la visión del mundo, las ECM pueden dejar a los supervivientes perplejos y solos. Tras su accidente de bicicleta, Fowler no sabía qué pensar de su ECM ni con quién hablar al respecto. Cuando salió del hospital, se lo contó a su familia. Ellos se preguntaron si había sufrido una lesión cerebral. Poco después, Fowler fue llamada a filas durante la Operación Tormenta del Desierto. «Definitivamente no podía hablar de ello en el contexto militar», dice. «Allí te encierran por eso».

Históricamente, las personas que han tenido experiencias cercanas a la muerte reportan “muchas reacciones negativas, como que les digan que están locas o que se callen” cuando comparten lo que han vivido, dice Pehlivanova. Algunas han sido medicadas y recluidas en pabellones psiquiátricos, sufriendo problemas de salud mental persistentes.

White se puso en contacto con Pehlivanova y DOPS porque se sentía estancada psicológicamente. “La terapia convencional”, dice, “no me estaba funcionando”. Saber que lo que había vivido tenía un nombre, y que otras personas habían pasado por experiencias y cambios similares, la ayudó a sentirse más cómoda con las decisiones que había tomado en su vida desde su accidente.

“El simple hecho de que alguien lo estuviera estudiando me dio validez de inmediato”, dice White. “Pensé: ‘Un momento, esto es algo real. No tengo por qué ser tan dura conmigo misma’”.

A Greyson y Pehlivanova les gusta imaginar un mundo en el que personas como White y Fowler se sientan cómodas confiando en sus médicos, y en el que los impactos psicológicos de las Experiencias Cercanas a la Muerte se tomen en serio en la atención médica postraumática. Para lograrlo, DOPS está trabajando para establecer relaciones con los médicos de la Universidad de Virginia, UVA, y brindarles herramientas para hablar sobre las experiencias cercanas a la muerte. Recientemente, la unidad envió un cuestionario a más de 200 médicos de la universidad. “Casi todos sabían al menos algo sobre las experiencias cercanas a la muerte”, dice Greyson. “La mayoría pensaba que deberían hablar con los pacientes al respecto. La mayoría pensaba que no sabían lo suficiente para hacerlo”.

“Realmente hay que estar abierto a escuchar lo que los pacientes quieren decir al respecto, no a decirles a los pacientes lo que les sucedió”, añade. “Si quieren pensar que se trata de falta de oxígeno, o un don de Dios, o miedo psicológico a la muerte, que lleguen a sus propias conclusiones. Pero escuchen lo que dicen al respecto y cómo creen que afectará su vida futura”. Hace años, uno de los entrevistados de Greyson compartió un detalle peculiar: mientras flotaba sobre su propio cuerpo durante una cirugía, pudo ver a su cirujano hacer un movimiento con los brazos similar a un aleteo.

Intrigado, Greyson buscó al cirujano, quien comprendió de inmediato el movimiento que había descrito. Después de lavarse las manos y ponerse los guantes estériles, explicó el cirujano, no quería arriesgarse a tocar nada que pudiera estar contaminado. Así que colocó las manos sobre su pecho y dirigió a su equipo señalando con los codos hacia diferentes objetos en la sala.

La práctica de verificar los testimonios es común en DOPS, no por escepticismo, sino como un medio de validación. El cirujano que aleteaba con los brazos es un ejemplo clave de lo que la unidad quiere que otros reconozcan: experiencias que desafían la comprensión. Las «teorías fisiológicas reduccionistas que pretenden explicar las ECM (Experiencias Cercanas a la Muerte) explicando —o afirmando explicar— un solo aspecto de ellas», dice Pehlivanova, tienen pocos argumentos para explicar cómo un paciente anestesiado pudo haber observado a su médico moviendo los codos de un lado a otro mientras comenzaba la operación.

¿Qué sucede cuando morimos? ¿Somos algo más que nuestros cuerpos? Nelson, el investigador de la Universidad de Kentucky, coincide con el consenso médico y científico cuando afirma que «la conciencia depende del cerebro, y mantengo esa postura hasta que se demuestre lo contrario». (Nelson también espera estar equivocado). Greyson comenzó en el mismo punto —creyendo que la mente no es más que el cerebro físico— pero desde entonces se ha alejado de esa certeza. Hay demasiadas historias inexplicables archivadas, demasiadas experiencias que sugieren algo más. «Probablemente nos llevará otros 100 años o más descubrir en realidad qué está sucediendo», dice. «Yo no estaré aquí para verlo, pero creo que nos estamos acercando».

Enlaces útiles:

Experiencias cercanas a la muerte. Aquí hallará además de una magnífica explicación sobre las investigaciones llevadas a cabo sobre este fenómeno y una bibliografía útil del importante y fascinante tema: Experiencias cercanas a la muerte

Las 7 experiencias de quienes «vuelven de la muerte».
BBC https://www.bbc.com › 2015/04

The International Association for Near-Death Studies (IANDS)


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El exilio cubano: Del trauma al triunfo

Los segundos que aparece la pantalla en negro son los espacios donde iban los anuncios.

Estaba acabando de leer un libro recién publicado en español que desde el día anterior, cuando lo empecé a leer, me tenía en vilo de asombro y fascinación: Perstroika. Nuevo pensamiento para mi país y el mundo, de Mijail Gorbachov. Mientras más avanzaba en la lectura más fuerte se hacía el presentimiento de que algo estremecedor, impensable hasta ese momento estaba por suceder en la Unión Soviética. Pero se aclaraba la inconcebible idea a medida que iba comprendiendo a fondo las palabras del líder soviético, y es necesario aclarar las de su esposa, Raisa Maximovna Titarenko, que influía considerablemente en el pensamiento de Gorbachov, sobre todo en lo que respecta a la apertura y el cambio hacia la democracia que necesitaba llevarse a cabo en el país que ambos amaban: Rusia.

Era el año 1988. Y poco a poco se fue creando en mí la idea de que lo que se estaba fraguando en la Unión Soviética inevitablemente iba a tener repercusiones en Cuba. Pensé que en 1989 se cumplirían 30 años de la revolución cubana, de la toma del poder de Fidel Castro y el casi inmediato y trágico giro que tomó el país una vez Castro eliminó –encarcelación, asesinatos, juicios sumarios, fusilamientos, mentiras y su incuestionable psicopatía y narcisismo maligno– de todo el que se opusiera a su voluntad de imponer el comunismo en Cuba. Y así comenzó también el exilio cubano.

Los segundos en que aparece la pantalla en negro al principio y entre secciones ocup el lugar donde iban los anuncios.

Se me ocurrió llamar a Alfredo Duran, director del Canal 51, con quien había trabajado en el Canal 23. Conocía sus gusto por la creatividad, la originalidad, su mente receptiva y abierta, su pluralismo demócrata. Rara avis en el Miami de esa época, y me encantaba su excepcionalidad. Lo llamé e hicimos una cita para vernos al próximo día en su oficina. Una conversación larga y una idea que cobró forma concreta de realizar un documental sobre la historia del exilio cubano, ahora que estaban por cumplirse sus 30 años. El primero que se hacía. Siempre en los medios miamenses se transmitían en los noticieros anécdotas de exiliados, entrevistas e historias de la revolución cubana, de lo que políticamente pasaba en Cuba.

De inmediato pusimos manos a la obra. Decidimos dividirlo en tres décadas cronológicas. Lo más significativo que había ocurrido en cada una de ellas. El trabajo, por supuesto, fue inmenso: Investigar esa historia, escribir el libreto que consistía en las preguntas que le haría, detrás de las cámaras, a las personas imprescindibles de la historia, la narración de la historia y por otra parte, buscar las imágenes (footage) de cada acontecimiento. Encontré casi todo lo que buscaba y para mi gran satisfacción hallé fotos y vídeos de hechos históricos que sucedieron, pero que no se habían transmitido, mucho menos expuestos como especies de «manchas» que ensuciaban la imagen de un exilio patriota, exitoso, conservador vertical, inmaculado. Y last but not least, la música que acompañaría esta epopeya. ¿Quién, pensé, si no mi entrañable amiga de largos años, cantautora de las mejores, y de una cubanía –y cubanidad– que la hacía esencial para componer la letra y la música de un documental sobre nuestra amada Cuba.

La llamé por teléfono, le expliqué todo sobre el proyecto y acordamos hablar a medida que se iba filmando cada segmento.

El resultado maravilloso lo pueden escuchar completo en el documental. El son de las tres décadas es un canto al triunfo, al fracaso, el dolor, la frustrada lucha por la libertad, y más que nada, aunque desarraigados y rotos por dentro al ver la destrucción y la ruina que han hecho de Cuba los comunistas, inexplicablemente orgullosos de ser cubanos.

Y asi, esa búsqueda de historias verídicas me llevaron incuso a The National Archives y a la Biblioteca del Congreso en Washington, y por supuesto a las universidades y los archivos de los canales de televisión de Miami. Cómo hacerle las preguntas clave a ciertas personas imprescindibles de esta historia tan controversial –¡Y cómo lo comprobaríamos después!- y altamente polémica.

Se exhibió el 20 de mayo de 1989. Al otro día ardió Troya en Miami. Nos acusaban de no sé cuántas cosas. La calumnia, la descalificación, el insulto y por supuesto, el clásico: ¡comunistas! habiendo demostrado el programa todo lo contrario. Pero como me repugna escuchar las imbecilidades, tergiversaciones y mentiras que han reinado en la radio miamense, la apagué. Yo, que jamás la escuchaba, ahora lo había hecho por las llamada de teléfono que recibí para advertirme de lo que estaba pasando, por eso la puse. Todos sabemos quiénes son los patrioteros de micrófono que establecieron la intimidación como arma infalible en Miami, del cual muy poca gente que disentía de ellos salía ilesa, y los hubo incluso que fueron blanco de intentos de asesinato, como el creador y locutor de uno de los pocos excelentes programas de radio, Emilio Milián. Y me anoto como un logro, después de mucha búsqueda, el haber conseguido las imágenes de él tirado en el parqueo de la estación, moribundo. Al encender su carro una bomba que estaba conectada al motor hizo explotar el carro con idea de matarlo. No lo lograron, pero le arrancaron las piernas. No voy ahora a enumerar las bombas que pusieron los «intransigentes» patriotas cubanos del exilio «anticastrista», que muy oportunistamente llegaron a crear una verdadera industria para hacer dinero en sus estaciones radiales arrancándole el pellejo, metafórica y literalmente, a los que no pensaran y se expresaran como ellos, o por lo menos se callaran ante mentiras e injusticias.

Cuán no sería mi encanto al enterarme de que Durán, después de los ataques radiales y de cierta prensa escrita que causó el documental, al otro día expresó en un editorial del Canal 51 que como había gustado tanto, a petición popular, se exhibiría el siguiente sábado. Resulta que tuvo unos ratings altísimos, y cuando se entregaron los Emmys a fines de año o al año siguiente, fue el documental que más de esos galardones a los mejores programas de televisión obtuvo en la historia de la televisión hispana en el Sur de la Florida.

Pongamos otro ejemplo. El coleccionista de arte, Ramón Cernuda, director de la galería Cernuda Art, no sospechaba que exhibir una pintura de un artista cubano en el difunto Museo Cubano de Arte y Cultura causaría el escándalo que causó en Miami y la demonización de su persona. Entérense las nuevas generaciones de cubanos si no lo saben: el 22 de abril de 1988 se subastó en dicho museo la obra de Manuel Mendive Pavo Real. La obtuvo José Juara por $500. Paso seguido, Juara salió del museo y frente a sus puertas lo quemó como gesto de protesta de que en Miami se exhibiera o vendiera arte cubano realizado por artistas residentes en la isla. A partir de ese día era prácticamente anatema visitar el Museo Cubano de Arte y Cultura, pero como no todos los cubanos, afortunadamente, eran de igual calaña, sí siguieron yendo cientos de personas a ver las buenas exposiciones de arte cubano que allí se exhibían. Puedo contarles muchas anécdotas acerca de lo que en esta ciudad fue sucediendo para intimidar a los cubanos. Pero no lo voy a hacer porque me repugna. A mí no me intimidaron nunca.

Volvamos al tema, que es acerca del documental que aquí les ofrezco para que los lectores que conocen poco o nada de estos casi 70 años de la inmensa diáspora cubana, vean algunas de las experiencias más significativas de lo que fueron los primeros 30 años del exilio cubano. Mi «pecado» al elegir las historias, escribir el libreto que consistía en narración de las presentadoras, Leticia Callava y Alina Mayo Acce, hacer las preguntas que le haría a los entrevistados,, producir y asistir en la posproducción, previa aprobación de Durán, claro. Fue desmitificar al exilio como el lugar donde imperaba la libertad plena, muy contrario a lo que se vivía en Cuba. Me negué a que se mostrara sólo el lado admirable y sin duda de la superación y los grandes éxitos personales y comunitarios de los cubanos miamenses. Como en toda historia, ésta tenía dos caras. La otra no se había mostrado casi nunca, sólo cuando había sido noticia ese día. Y la verdad es que no hubo nada más parecido a la dictadura comunista de Cuba que la dictadura cubana en el exilio, que duró bastantes años. El efecto que tuvo esta historia cuando salió al aire es evidencia de ello.

Soy consciente que muchos de los sucesos deplorables que sucedieron aquí fueron causados por los agentes de la Seguridad del Estado cubano que desde un principio llegaron a Miami infiltrados para desacreditar y hacerle daño a la imagen del exilio cubano. Era uno de los hobbies preferidos de Fidel Castro. En el ambiente académico de casi todo Estados Unidos el ambiente y la enseñanza era de un izquierdismo feroz. Todo eso lo sabemos. Fue difícil abrirse paso aquí, sí, pero eso no excusaba la derecha ultraconservadora y desinformante de los cubanos exiliados.

Pero la situación, gracias a Dios, fue cambiando. A medida que iban llegando más y más cubanos de otras generaciones y experiencias se fue haciendo realidad aquí la realidad misma que se vivía en Cuba. Se fue valorando, viviendo la verdad de lo que hasta bien entrado los 90 era una visión idealizada, completamente separada de la que vivíamos tanto allá como aquí. Es tarea de los historiadores darle sentido a estos casi 70 años de caos y sufrimiento.

Es valioso el testimonio que da la escritora Mirta Ojito sobre la percepción del impecable y purísimo «exilio histórico» sobre los cubanos llegados por el Mariel. Llamados por ellos en tono despectivo «marielitos». Y los «marielitos» a mí me enseñaron mucho y agradecí montones que le inyectaran vida y sangre nueva a la congelación cadavérica de este pueblo sureño.

Capítulo aparte merecería mi amigo Bernardo Benes, que en paz descanza, magnífico ser humano, admirable cubano y uno de los peores tratados y desprestigiados por el exilio. ¿Su culpa? Haber negociado con Fidel Castro la liberación de casi 3,600 presos políticos con sus familiares en 1978, en una operación de excepcional diálogo que dio muy buenos frutos para una de las causas más queridas y por las que más había luchado Benes: la reunificación familiar. Y fue él quien abrió la puerta. Algo de suma importancia que se logró además de la liberación de los presos políticos fue el derecho de los exiliados a viajar a Cuba. Y así, en cuestión de un día, cuando se supo la noticia, estalló la felicidad de miles de exiliados que, después de 20 años podrían por primera vez regresar para ver a su familia y su país.

Pero el abogado, periodista, respetado líder civil y banquero –Benes fundó el primer banco cubanoamericano en Estados Unidos, el Continental National Bank of Miami– terminó pagando un precio muy alto por todo esto. De banquero exitoso, quedó en la ruina. Tuvo de vender sus acciones en el banco que fundó, dejar el trabajo, milagrosamente salvarse de dos intentos de asesinato y ver cómo los que lo detestaban por el bien que había hecho, y que alguien diga lo contrario, llegaron a colocar una bomba en su banco. Fue acaso el capítulo más vergonzoso del exilio cubano de Miami: él mismo contó cómo cuando le iba a dar la mano a algunos amigos o en un acto social a gente conocida, se quedaba con la mano elevada vacía. Muchos dejaron de saludarlo o darle la mano. ¿Y la radio del patio? Difamaciones, humillaciones, ataques verbales que incitaban a la violencia contra su persona, hecho que le hizo temer por su propia vida, lo que le hizo prudentemente permanecer largos períodos sin salir de su casa. Es que quien no lo vivió no puede sospechar lo que fue aquello de violento. Ninguna organización ni agrupación, ni persona le agradeció públicamente lo que había logrado. Su heroico acto creó un neologismo despectivo –»dialoguero», «dialoguera»– acusación que podría ser peligrosa, y no solía estar ausente de los vozarrones que tronaban por los micrófonos y otros medios.

Como es natural fui acusada varias veces en la prensa escrita y radial de ser dialoguera, «rosadita» me dijo un amigo que oyó que me llamaron un día, supongo que para no decir comunista, aunque el término no faltó en bocas que ahora son huesos bajo tierra. Aunque algunas andan por ahí todavía en su buen vivir. Que Dios los bendiga a todos y todas. Ninguno de ellos o ellas aman más a Cuba y la democracia que yo. Y mi vida se la he dedicado a la lucha por su libertad.

Sé que me detuve en contar, a vuelo de pájaro porque las historias son complejas y largas, en la parte deplorable del exilio cubano. No me pregunto por qué. Es que, como Benes, Cernuda y otros que sufrieron en carne propia la llama del odio, yo también la sufrí. Y no cesó por parte de ese sector que odia o condena a la persona que piense diferente a él o ella. Ese sector por fortuna es cada vez más pequeño, y decididamente menos vociferante e intimidador en los medios.

Pero les anuncio que la mayor parte de El exilio cubano: Del trauma al triunfo es una historia llena de amor a nuestro exilio, lo cual no impide decir la dolorosa verdad que también forma parte de él. Ojalá lo vean completo. Los invito a hacerlo y se enterarán de hechos que considero muy importantes en la inclusión de la futura historia que se escriba sobre la experiencia del destierro y la diáspora cubanos.

Para recordar lo que ocurrió en Cuba en el cuarto aniversario de las protestas del 11J y un llamado a la acción cívica no violenta

“La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido.” – Milan Kundera, El libro de la risa y el olvido (1999)

El viernes 11 de julio de 2025 se conmemora el cuarto aniversario de las protestas nacionales del 11 de julio de 2021 en Cuba. Cuatro años después, aún quedan más de mil presos políticos en Cuba, la mayoría de los cuales fueron encarcelados durante esas protestas no violentas.

La organización de derechos humanos Prisoners Defenders, con sede en Madrid, cifra el número total de presos políticos identificados en Cuba hoy en día en 1,158. Este aniversario también conmemora la muerte de dos manifestantes no violentos identificados, asesinados por agentes del gobierno un día después, el 12 de julio de 2021.

Diubis Laurencio Tejeda, cantante de 36 años, que participó en la protesta del 11J en un suburbio de La Habana, recibió un disparo por la espalda por parte de la policía. Un video de las consecuencias del tiroteo de este joven se difundió en la isla. Les advertimos que no es fácil ver esto.

Christian Barrera Díaz desapareció en Cuba el 12 de julio de 2021 mientras participaba en una protesta no violenta. La policía informó a su familia que estaba bajo custodia, luego les dijo que se había ahogado y fue enterrado en una fosa común. Su familia está convencida de que la policía lo golpeó hasta matarlo.

Hay otros, pero el régimen ha aterrorizado a sus familias para que guarden silencio.

El viernes 11 de julio a las 7:00 pm se realizará una vigilia en la Embajada de Cuba en Washington con motivo del cuarto aniversario de las protestas del 11J en Cuba. Está co-organizado por el Centro por una Cuba Libre, Estudiantes por la Libertad y la Fundación en Memoria de las Víctimas del Comunismo.

El escritor y periodista cubano Carlos Alberto Montaner falleció hace dos años, el 30 de junio de 2023, pero vivió lo suficiente para presenciar y reflexionar sobre las protestas del 11J. El 30 de octubre de 2021, escribió una columna en su blog, reproducida a continuación, titulada «Cuba, el fin de la fiesta». En ella, escribió cómo la dictadura cubana había cerrado las vías institucionales para abordar el cambio de forma no violenta, pero señaló que cuando se alcance una masa crítica, el cambio finalmente llegará.

«Anteriormente, la Constitución, los objetivos comunistas de la sociedad cubana y el papel del Partido habían sido blindados, por lo que era muy improbable que modificaran el curso de los acontecimientos cubanos. Sin embargo, es prácticamente imposible impedir tales cambios hacia la apertura. ¿Cuándo ocurrirán? Una vez que exista una masa crítica que los exija o, en su defecto, cuando ciertas personas con poder efectivo tengan la voluntad política de llevarlos a cabo.

«Ambas fuerzas concurren en Cuba. El 11 de julio, se hizo evidente que los jóvenes quieren ampliar los márgenes de participación de la sociedad, pero al mismo tiempo, hay miles de cuadros del propio Partido Comunista que se autodenominan «reformistas» y están deseosos de iniciar un cambio sustancial que les permita abandonar para siempre las supersticiones colectivistas y autoritarias. Han sido 62 años de continuos fracasos».

Valientes disidentes en la isla han documentado lo ocurrido aquellos días a mediados de julio de 2021, y una versión abreviada con subtítulos en inglés está disponible a continuación. Por favor, compartan este video y organicen vigilias en memoria de los presos políticos cubanos, así como para exigir justicia para los asesinados por la dictadura.

https://www.youtube.com/watch?v=EOoOPR1MLKo

La alianza de La Habana con Irán ante el estallido de la guerra entre Irán e Israel

Center for a Free Cuba <freecuba@cubacenter.org> 

“Irán y Cuba, en cooperación mutua, pueden poner de rodillas
a Estados Unidos.”
– Fidel Castro, Teherán, mayo de 2001

Este es un momento de gran incertidumbre y peligro, mientras la guerra se desata en Oriente Medio entre Irán e Israel. También es momento de que Estados Unidos se mantenga alerta, especialmente ante las amenazas cercanas.

A 145 kilómetros de Estados Unidos continental se encuentra una dictadura abiertamente aliada a la teocracia islamista en Irán.

El 13 de junio de 2025, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la dictadura cubana en La Habana (Cubaminrex) condenó enérgicamente “los ataques perpetrados por Israel contra la República Islámica de Irán”.

El 26 de septiembre de 2024, el ejército israelí llevó a cabo un ataque aéreo mientras los líderes de Hezbolá se reunían en su cuartel general en Dahiyeh, al sur de Beirut. En el ataque murió Hassan Nasrallah, el veterano líder del grupo terrorista.

Miguel Díaz-Canel, presidente designado por Raúl Castro, denunció a Israel el 10 de octubre: “Condenamos el cobarde asesinato selectivo de Hassan Nasrallah, secretario general de Hezbolá, como resultado del ataque israelí…”.

Ni Díaz-Canel ni Cubaminrex condenaron a Hamás, el grupo terrorista de Irán, cuando invadió Israel el 7 de octubre de 2023, matando a 1,200 personas y tomando cientos de rehenes, ni a Hezbolá, otro agente terrorista iraní, que comenzó a disparar cohetes contra Israel. Sin embargo, La Habana sí culpó a las víctimas.

El 8 de octubre de 2023, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba emitió un comunicado condenando la “impunidad” de Israel, calificando al Estado judío de ocupante y a Estados Unidos de cómplice histórico. Sus aliados en la región, los dictadores Nicolás Maduro en Venezuela, Daniel Ortega en Nicaragua y el presidente y exterrorista del M-19 Gustavo Petro en Colombia, no denunciaron los ataques terroristas contra Israel.

La Habana y los aliados de Teherán en Estados Unidos

Ese mismo día, militantes de izquierda, vinculados a la dictadura cubana, organizaron una protesta en Times Square para celebrar los asesinatos como un acto de resistencia y ondearon pancartas con lemas e imágenes antisemitas. Los medios oficiales cubanos la promovieron. El 11 de octubre de 2023, el Foro de los Pueblos (TPF) emitió un comunicado defendiendo su manifestación del 8 de octubre en Times Square, redoblando su apoyo a Hamás.

Manolo De Los Santos, codirector ejecutivo del Foro, es investigador de larga trayectoria en el Instituto Tricontinental de Investigaciones Sociales y residió en Cuba durante muchos años, donde trabajó en la construcción de redes internacionales de movimientos y organizaciones populares.

En julio de 2022, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, recibió a De Los Santos y al director ejecutivo del Instituto Tricontinental de Investigaciones Sociales, Vijay Prashad, con el objetivo de elaborar un nuevo consenso, basado en la teoría y en las diferentes experiencias de movimientos sociales y países, sobre el camino del socialismo.

El 24 de enero de 2024, Manolo De Los Santos expresó en voz alta su postura en el Foro de los Pueblos en la ciudad de Nueva York: «Cuando finalmente asestemos el golpe final para destruir a Israel. Cuando el Estado de Israel sea finalmente destruido y borrado de la historia, ese será el golpe más importante que podamos dar para destruir el capitalismo».

La Habana redobla su apoyo a Irán, Hamás y Hezbolá.

La Habana ha sido aliada del régimen islámico de Irán desde que los ayatolás asumieron el poder en 1979, y los hermanos Castro se han reunido con ellos regularmente durante décadas. Durante una visita a Teherán en mayo de 2001, Fidel Castro proclamó: «Irán y Cuba, en cooperación mutua, pueden poner de rodillas a Estados Unidos».

En diciembre de 2023, el líder supremo iraní, el ayatolá Jamenei, recibió al presidente cubano Díaz-Canel en Teherán, afirmando que su alianza estratégica «puede adoptar una postura común y eficaz en importantes asuntos internacionales como la cuestión palestina».

El régimen islámico de Irán no se anda con rodeos, y durante la administración Obama, mientras muchos celebraban el acuerdo alcanzado con Teherán, el ayatolá continuó anunciando la destrucción de Israel.

El ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán, durante un discurso en la mezquita del Imán, Jomeini en Teherán en septiembre de 2015, afirmó que Israel «no verá el fin de estos 25 años». Esto ocurrió tan solo tres meses después del anuncio del acuerdo nuclear con Irán el 14 de julio de 2015, en el que Teherán accedió a limitar su programa nuclear a cambio de un alivio de las sanciones.

Existe un nexo islamista-comunista, antiisraelí y antiestadounidense, que atraviesa La Habana, Cuba, y llega a Teherán, Irán.

Presidentes de Cuba e Irán se reúnen en La Habana y prometen enfrentar al imperialismo yanqui

Jueves, 15 de junio de 2023

Por Nelson Acosta

LA HABANA (Reuters) – El presidente iraní, Ebrahim Raisi, se reunió el jueves con su homólogo cubano, Miguel Díaz-Canel, en su última escala de una gira por tres países latinoamericanos destinada a consolidar el apoyo entre los aliados latinoamericanos afectados, como Irán, por las sanciones estadounidenses.

Raisi declaró a la prensa en un foro comercial en La Habana la madrugada del jueves que Cuba e Irán buscarían oportunidades para colaborar en generación de electricidad, biotecnología y minería, entre otras áreas.

“Las condiciones y circunstancias en las que se encuentran Cuba e Irán hoy tienen muchos puntos en común”, declaró Raisi en una conversación con el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel. “Cada día nuestras relaciones se fortalecen”.

Altos funcionarios firmaron acuerdos administrativos con el compromiso de impulsar la cooperación entre los ministerios de justicia y las agencias aduaneras de ambos países, así como en materia de telecomunicaciones.

A principios de esta semana, Raisi visitó a líderes de Venezuela, otro país productor de petróleo, donde se comprometió a intensificar el comercio bilateral y ampliar la cooperación en petroquímica. Antes de llegar a Cuba, el presidente iraní también se reunió con el presidente nicaragüense Daniel Ortega en el país centroamericano.

“Venezuela, Nicaragua, Cuba e Irán se encuentran entre los países que han tenido que enfrentar heroicamente las sanciones (…), las amenazas, los bloqueos y la injerencia del imperialismo yanqui y sus aliados con una tenaz resistencia”, declaró Díaz-Canel a su homólogo iraní.

“Esta visita reforzó nuestra convicción de que tenemos en Irán una nación amiga en Oriente Medio, con la que podemos conversar con confianza… y abordar los problemas globales más complejos”.

Al ser preguntado a principios de esta semana sobre la gira de Raisi por América Latina, el portavoz de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Kirby, afirmó que el presidente iraní podía hablar de su propia agenda.

“No les pedimos a los países de este hemisferio ni de ningún otro que elijan con quién se van a asociar, con quién van a hablar o a quién van a permitir que los visite”, dijo Kirby. “Eso les corresponde a ellos. Nos centramos en nuestros propios intereses de seguridad nacional en la región”.

La visita de Raisi se produce en un momento en que Cuba también busca fortalecer los lazos con aliados distantes, pero cruciales, como Rusia y China, ambos sujetos a sanciones estadounidenses.

El año pasado, Díaz-Canel también se reunió con los presidentes de Rusia y China, fortaleciendo las relaciones y firmando acuerdos para aliviar la carga de la deuda del país y asegurar la ayuda tras los devastadores impactos del huracán Ian, que azotó la isla el otoño pasado.

Cuba, bajo el régimen comunista, ha estado bajo un amplio embargo comercial estadounidense desde poco después de la revolución de Fidel Castro en 1959. Esas restricciones, reforzadas por la entonces administración estadounidense… El presidente Donald Trump ha contribuido a una crisis económica casi sin precedentes que ha provocado escasez de alimentos, combustible y medicamentos.

Raisi calificó su visita a los principales aliados latinoamericanos de Irán como un punto de inflexión en las relaciones.

“Presidente iraní llega a Cuba como parte de un viaje a Sudamérica”

Jerusalem Post, 15 de junio de 2023
Por Seth J. Frantzman

En Venezuela, habló sobre la necesidad de confrontar a Estados Unidos y crear un “nuevo orden mundial” que derroque el orden mundial liderado por Estados Unidos que ha existido desde el fin de la Guerra Fría.

El presidente de Irán llegó a Cuba durante la noche, según Trabajadores, un periódico cubano progubernamental. Fue recibido en el aeropuerto por Bruno Rodríguez Parrilla, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y ministro de Relaciones Exteriores. Riasi se encuentra en un viaje de cinco días por países sudamericanos.

En Venezuela, habló sobre la necesidad de confrontar a Estados Unidos y crear un «nuevo orden mundial» que derroque el orden mundial liderado por Estados Unidos, vigente desde el fin de la Guerra Fría.

Raisi llegó al Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, donde fue recibido por el embajador de Irán en Cuba, Mohamad Hadi Sobhan. «Durante su estancia, el distinguido visitante mantendrá conversaciones con las autoridades cubanas y realizará otras actividades de interés», informaron los medios cubanos. Se esperaba que Raisi se reuniera con el presidente Miguel Díaz-Canel el jueves.

El actual presidente de Cuba fue reelegido en su cargo para un segundo mandato de cinco años por la Asamblea Nacional de este país en abril de este año. A principios de abril de 2018, fue elegido presidente y sucedió a Raúl, hermano de Fidel Castro, añadió el informe.

Este es un viaje importante para Raisi y de gran importancia para la influencia global de Irán. «El ministro de Asuntos Exteriores, Hossein Amirabdollahian; el ministro de Petróleo, Javad Oji; el ministro de Defensa, Mohammad Reza Qaraei Ashtiani; el ministro de Salud, Bahram Ainullahi; y Mohammad Jamshidi, adjunto político de la Oficina Presidencial, se encuentran entre los acompañantes del presidente en este viaje», informaron medios progubernamentales iraníes.

https://www.jpost.com/international/article-746359

De los archivos

Correos electrónicos de Clinton: Hezbolá estableció una base en Cuba para vengar la muerte de Imad Mughniyeh

Ami Rojkes Dombe | 29/02/2016

Ami Rojkes Dombe is Tech, Cyber & Defense Ed. for IsraelDefense Website. amirojkes@proton.me

Los correos electrónicos de Hillary Clinton revelaron que Hezbolá había establecido previamente una base operativa en Cuba para apoyar operaciones en Sudamérica. Según el informe, la información provino del Mossad israelí.

La publicación de los correos electrónicos de la candidata presidencial estadounidense Hillary Clinton reveló que Hezbolá había establecido y operado una base en Cuba. Se trata de correos electrónicos generados desde la computadora privada de Clinton y que contenían información clasificada. (Nota al margen: No se preocupen; no se autorizó la publicación de ningún documento relacionado con Israel).

Según el sitio web jewishpress, varios años antes del mandato de Obama, el Mossad israelí informó a los estadounidenses sobre dicha base, que se prevé que sirva como base para actividades terroristas en Latinoamérica. (El documento original está disponible en el sitio web del Departamento de Estado).

Se reveló que el Mossad, el servicio de inteligencia israelí, temía que Hezbolá quisiera llevar a cabo ataques contra objetivos israelíes en Latinoamérica y el Caribe. «Además, Hezbolá recibió instrucciones (es bastante obvio quién) para comenzar a elaborar una lista de objetivos en Estados Unidos y el Reino Unido, incluyendo misiones diplomáticas, grandes bancos y empresas», según el documento.

Según el informe, el propio Nasrallah dirigió las negociaciones con el servicio de seguridad cubano, la Dirección General de Inteligencia de Cuba (DGI). Prometió a Cuba que Hezbolá mantendría un perfil bajo y no dejaría rastro alguno de ninguna operación realizada. No hay pruebas de que la DGI haya colaborado con Hezbolá de ninguna manera.

Nasrallah creía que un atentado terrorista en Sudamérica en honor a Mughniyeh sería un acto simbólico, debido a su importante papel en el atentado con bomba contra la embajada israelí en Buenos Aires en 1992. En este contexto, la base de operaciones en Cuba debía brindar apoyo a las células de Hezbolá en Paraguay, Brasil y Venezuela.

Hasta entonces, se habían publicado 46.000 documentos de la correspondencia de Clinton, de un total de 56.000. Para más documentos de interés en la base de datos del Departamento de Estado: Foia.state.gov

https://www.israeldefense.co.il/en/content/clinton-e-mails-hezbollah-set-base-cuba-avenge-death-imad-mughniyeh

Hezbolá abre base en Cuba

Ynetnews.com
Menachem Gantz, @Expo2020Dubai Gantz has worked as a journalist across Israel and Europe & also served as the personal advisor to former Israeli President and Nobel Peace Laureate Mr Shimon Peres.

Imad Mughniyeh

El grupo terrorista chií utilizará su centro de operaciones para lanzar un ataque contra un objetivo israelí en Sudamérica, según informa un periódico italiano
Menachem Gantz | 09.01.11

Hezbolá ha establecido un centro de operaciones en Cuba para expandir su actividad terrorista y facilitar un ataque contra un objetivo israelí en Sudamérica, según informó el periódico italiano Corriere della Sera.

Según Yedioth Ahronoth, el ataque busca vengar la muerte del comandante de Hezbolá. La organización alega que Israel está detrás de su asesinato en 2008. La represión en Siria daña la imagen de Hezbolá
Hezbolá prepara una lista negra para vengarasesinato de Mughniyeh
Se sospecha que Hezbolá ha establecido un campamento en Venezuela.

Según el informe, tres miembros de Hezbolá ya han llegado a Cuba con el propósito de establecer una célula terrorista allí. La célula estará compuesta por 23 agentes, seleccionados personalmente por Talal Hamia, miembro de alto rango encargado de dirigir la operación encubierta.

Según se informa, la operación, denominada «El Caso del Caribe», contó con un presupuesto de 1.5 millones de dólares. La base cubana se utilizará inicialmente con fines logísticos, como la recopilación de inteligencia, el establecimiento de redes y la falsificación de documentos.

Hezbolá lleva ya bastante tiempo activo en Sudamérica, principalmente en Paraguay, Brasil y Venezuela, señala el informe.