Te doy mi alma. Carl Gustav Jung


Psicología y religión (Audiolibro). Carl Gustav Jung


Carl Gustav Jung: El mundo interior


Destellos en la oscuridad

 

Testimonio de la refugiada Tamar Mikalli en la Oración Ecuménica de Asís

 

Es como salir de una noche violenta en la que confirmas intenciones atroces, lo perverso lo llena todo y una desesperanza absoluta se te cuela en las coyunturas, los huesos, la médula ósea porque intuyes que ya no hay lugar para el amor, la bondad. Y de repente entras en la luminosidad de la verdad, la plenitud de la paz, la alegría de vivir confiada, la belleza y la misericordia te sonríen. Dos mundos que coexisten simultáneamente en este septiembre de 2016.

¿Tiene algún efecto la oración? Lo pregunta una creyente que duda.

El terror, la yihad; las grandes migraciones humanas de que somos testigos; más hombres negros desarmados e inocentes asesinados por la policía estadounidense; el más alto jefe de uno de los mayores bancos del mundo, John Stumpf, de Wells Fargo, despide a miles de empleados culpándolos de un crimen que solo él cometió para hacerse más rico, aunque gana al año $23 millones; la más alta jefa de una firma farmacéutica, Heather Bresch, de Mylan, multiplica hasta llegar a lo inalcanzable para la mayoría de los mortales el precio de una medicina que salva vidas, porque quiere más dinero, solo gana $18 millones anuales; el 1 por ciento de los seres humanos gana la misma cantidad de dinero que el restante 99 por ciento, lo informó el presidente Obama esta semana en la Asamblea General de Naciones Unidas, la indigencia del alma.

Un ex espía soviético decide que hará nacer la Madre Rusia que dominará a Eurasia, Vladimir Putin, el autócrata que ha puesto en marcha en la poética patria de Tolstoy y Dostoyevsky, Ahmatova, Nabokov y Solzhenitsyn la ideología de Iván Ilyin: “A través de Ilyin, el Kremlin transmite lo que ve como una ideología adecuada para hoy: un fuerte cóctel de odio inflexible hacia Occidente, la negación del carácter europeo de la civilización rusa a favor de métodos dictatoriales de gobierno, [el desprecio a las democracias], un nacionalismo rabioso y una pizca de teoría de la conspiración”, afirman Anton Barbashin y Hannah Thoburn en su ensayo Putin’s Philosopher: Ivan Ilyin and the Ideology of Moscow’s Rule, publicado en la revista Foreign Affairs. El historiador Timothy Snyder opina que Putin se ha puesto a la cabeza de fuerzas populistas, fascistas y neonazis de Europa. Este es el hombre que admira y desea imitar Donald Trump, el magnate del show y la mentira que promulga el odio y la xenofobia, posible presidente de Estados Unidos por la ignorancia u obstinación cerril, o la indiferencia de millones de estadounidenses ante el sufrimiento humano. La televisión y las redes sociales nos quitan el aliento con los sucesos que vemos a diario. ¿Qué papel desempeña aquí la oración a Dios?

El más importante, el imprescindible al que acudieron cientos de obispos católicos, pastores protestantes y patriarcas ortodoxos del cristianismo, rabinos e imanes, exponentes del sintoísmo, del budismo y de las religiones hindúes que no se rinden a la violencia, al odio y la maldad. Todos en la ciudad de Asís del 18 al 20 de septiembre para participar en el Encuentro Interreligioso “Sed de Paz. Religiones y culturas en diálogo”.

Los líderes religiosos de las comunidades suní, chií, cristiana y yazidí en el Medio Oriente emitieron el miércoles la Declaración de Viena “Unidos en contra de la violencia perpetrada en nombre de la religión” en el marco del congreso internacional organizado por el KAICIID (Centro Internacional Rey Abdullah Bin Abdulaziz para el diálogo interreligioso e intercultural).

Después de la reunión, el secretario general de KAICIID, Faisal Bin Muaammar, dijo que “hoy fuimos testigos de un motivo para albergar esperanzas: la convicción y decisión de líderes religiosos de muy diversos credos que afirman al unísono que ISIS y otros grupos extremistas no actúan en nombre de Dios”.

Y es en este septiembre que Abbas Shuman, el imán de la Universidad Islámica de Al-Azhar, en el Cairo, proclamó que organizará una conferencia mundial interreligiosa sobre la paz en Al-Azhar. Trabajarán para convencer a todos los políticos y líderes mundiales de adherirse a la cultura del diálogo serio y abandonar cualquier tipo de método violento para resolver crisis y problemas.

En Asís, en KAICIID y en Al-Azhar se reza intensamente y cientos de líderes mundiales proponen la cooperación en lugar de las guerras. ¿Por qué los medios de prensa no han informado a los ciudadanos agobiados y espantados de este país nada acerca de lo bueno y lo bello que también ocurre en nuestro mundo? Para los que tienen sed de paz, solo las religiones son fuente de esperanza.

Abre mis ojos, Señor, y cambia mi mirada para que mi corazón solo te busque a ti, ya que eres la fuente de toda verdadera alegría. Dame Señor tu mirada para ir más allá de la apariencia pesimista de la realidad; Tú, Señor, podrás cambiar mis tristezas y apatías en gozo y entusiasmo. Rezando voy.

 


En camino

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https://rezandovoy.org/reproductor/adulta/1314

 

 

 

 

 


La Trinidad: ven siéntate a la mesa

 

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Image Credit: The Hospitality of Abraham, also known as The Trinity, by Andrei Rublev, 1411 or 1425-27

 

Dice Ilia Delio, una fabulosa escritora franciscana que: “Dios está implicado radicalmente en la mundo, facultándolo para que logre la plenitud en el amor, pero Dios no puede llevar a cabo esta plenitud sin [nuestra] cooperación”. Este pensamiento de Delio se comprende en toda su magnificencia al leer la meditación que Richard Rohr –otro franciscano que he adoptado como uno de mis guías espirituales–, ha enviado hoy. Estoy suscrita a sus meditaciones diarias, que son tesoros que me llegan antes del amanecer a mi correo electrónico. (Puede suscribirse a estas meditaciones diarias en cac.org) Comparto con los que entienden inglés, la que leí hoy varias veces verdaderamente asombrada, muy agradecida y cautivada:

Trinity: MIA
Monday, September 12, 2016
In his classic study, The Trinity, Karl Rahner said, “Christians are, in their practical life, almost mere ‘monotheists.’ We must be willing to admit that, should the doctrine of the Trinity have to be dropped as false, the major part of religious literature could well remain virtually unchanged.” [1]
Until quite recently, I would admit Rahner was largely correct. Now the sciences of quantum physics and cosmology are affirming the Trinitarian intuition that the foundational nature of reality is relational; everything is in relationship with everything! There is a growing interest in and appreciation for the Trinity. It’s almost as if we finally have the software to understand it. [2] For the first time since fourth-century Cappadocia, the Trinity has actually become a topic of conversation for lay people, not only theologians. I am so glad, as the Trinity has the potential to change our relationships, our culture, and our politics for the better!
This mystery is embedded as the code in everything that exists. If there is only one God and if there is one pattern to this God, then we can expect to find this same pattern everywhere else too. But why was Trinity missing in action for so many centuries? Could this absence help us understand how we might still be in the infancy stage of Christianity? Could it help explain the ineffectiveness and lack of transformation we witness in so much of the Christian world? When you are off at the center, the whole edifice is quite shaky and unsure of itself.
The “Blessed Trinity” is supposed to be the central—even the paramount—doctrine of the Christian belief system. And yet we’re told, at least I was told as a young boy in Kansas, that we shouldn’t try to understand it because it’s a “mystery.”
But I believe mystery isn’t something that you cannot understand; rather, it is something that you can endlessly understand. There is no point at which you can say, “I’ve got it.” Always and forever, mystery gets you! In the same way, we don’t hold God in our pocket; rather God holds us and knows our internal shape and deepest identity.
When we describe God, we can only use similes, analogies, and metaphors. All theological language is an approximation, offered tentatively in holy awe. That’s the best human language can achieve. We can say, “It’s like . . .” or “It’s similar to . . .”; but we can never say with absolute certainty, “It is . . .” because we are in the realm of beyond, of transcendence, of mystery. We absolutely must maintain a fundamental humility before the Great Mystery; otherwise, religion worships itself and its formulations instead of God.
The very mystical Cappadocian Fathers of fourth-century eastern Turkey (Gregory of Nyssa, Gregory Nazianzen, and Basil of Caeserea) eventually developed some highly sophisticated thinking on what we soon called the Trinity. It took three centuries of reflection on the Gospels to have the courage to say it, but they circled around to the best metaphor they could find, and the Greek word they daringly came up with was perichoresis, or circle dance.
Whatever is going on in God is a flow, a radical relatedness, a perfect communion between Three—a circle dance of love. God is Absolute Friendship.
God is not just a dancer; God is the dance itself.

 

Gateway to Silence:
Come, sit at the table.

 

 

 


Virgen Mambisa


Yerro de la entendida

mentalFue un error incomprensible para mí que sabía bien que no era así, afirmar en mi columna del viernes pasado [Clinton: La salud mental tiene prioridad, Perspectiva, 2 de septiembre] que las enfermedades mentales “son males crónicos que hacen sufrir mucho, pero con tratamiento [la persona] puede funcionar normalmente, como lo haría un hipertenso o cardiaco tomando sus medicamentos”.

Esto no es cierto, alguien que padece de cualquiera de los males mentales que puse como ejemplo, los más comunes –ansiedad, ataques de pánico, estrés postraumático, obsesivo-compulsivo, fobias, ansiedad generalizada, bipolar, depresión, psicopatía, esquizofrenia, de personalidad y de límite de la personalidad (borderline personality), paranoia, delirante, etc.– puede mejorar su calidad de vida tomando los medicamentos indicados por el psiquiatra y mucho mejor si acude a terapia psicológica por el tiempo necesario, pero, como dije, estas enfermedades no son curables, son tratables y podemos afirmar que hay algunas personas que padecen un mal mental que jamás sospecharíamos que lo tienen. Hay otros, la mayoría, que aunque reciban el tratamiento que está hoy al alcance de la ciencia jamás podrían funcionar como una persona saludable en su trabajo, su familia, las relaciones sociales, etc. Muchos son homeless o están en prisión, y no buscan ayuda psiquiátrica ni está disponible. Los enfermos que viven en sus hogares tampoco han recibido un diagnóstico, mucho menos el tratamiento necesario para aliviar sus condiciones de vida.

Mi intención, como el de todos los que quieren ayudar a estos enfermos, fue darle fin a la vergüenza, el estigma que experimentan tanto el que sufre esta condición como su familia. Tratar de mostrar en su verdad desnuda los tabúes que se han creado al respecto y darles seguridad y confianza en sí mismos a los enfermos y a la familia para que busquen ayuda lo antes posible y la puedan encontrar.

¿Por qué una mujer u hombre con diabetes que necesitan insulina está cubierto por su seguro médico, mientras que esa misma mujer o ese hombre con una enfermedad de ansiedad o depresión o bipolar o maníaco-depresiva que necesita de medicamento no está cubierto de la misma manera, cuando esas enfermedades pueden ser controladas?

Lo que motivó mi error fue que, como sucede muchas veces, al querer enfatizar un aspecto del problema (que millones de personas con padecimientos mentales pueden tener una vida fructífera y más o menos normal, si está siendo tratada médicamente), olvidé el otro lado (que millones de personas con esos u otros trastornos jamás podrán llevar una vida normal). Quise sobre todo dar a conocer el plan integral de salud mental que anunció Hillary Clinton la semana pasada.

Hay dos elementos principales que se destacan en el plan de Clinton: el diagnóstico anticipado y la cobertura del seguro médico. Lo que llaman “paridad” o poner la salud mental en el mismo plano que la salud física y que la cubra el seguro médico de la misma forma, es algo que desde hace muchos años se debió hacer. Pero el Congreso ha frenado varias propuestas demócratas, incluyendo una de la misma Hillary Clinton cuando era senadora de Nueva York.

La candidata presidencial demócrata propone crear medios para la prevención del suicidio, así como una mayor financiación para la creación de centros comunitarios de salud mental, vivienda para los desamparados que sufren trastornos mentales y empleos para los que están capacitados para trabajar.

El plan tendrá una mayor financiación para que las escuelas puedan identificar a los niños que enfrentan problemas de comportamiento. Para ello es imprescindible emplear muchos más psicólogos y consejeros (counselors) en las escuelas. También se ofrecerán programas integrales de salud mental en las universidades.

Se promoverá el tratamiento del trastorno mental antes que el encarcelamiento, cuando el delincuente ha cometido algún crimen menor y sufre un problema de salud mental. Se prioriza el tratamiento sobre la pena.

En Estados Unidos cada año tienen lugar 38,000 suicidios: uno cada quince minutos, y es la tercera causa de muerte más común entre personas de 15 a 25 años. Hay que tener en cuenta que el 90% de los suicidios están relacionados con una enfermedad mental. Y no solo se trata de mortalidad, sino también de morbilidad. Casi un 30% de los discapacitados lo son por trastornos mentales.

Hay que hacerle frente a esta horrible epidemia que no ha recibido la atención ni el tratamiento que requiere para reducir el sufrimiento de millones de ciudadanos. Es justo y es necesario.

 

 

 

 

 

 

 


Clinton: La salud mental tiene prioridad

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El sábado una mujer iba para su trabajo alrededor de las 7 de la mañana cuando al cruzar una intersección, otro carro se llevó la roja y se estrelló contra el SUV que ella manejaba. El carro dio varias vueltas hasta que se detuvo. De milagro la mujer se salvó. Al ver al culpable del choque que se acercaba a ella apuntándole con un rifle automático, levantó los brazos para que no le disparara. En vano. El veterano de guerra de Irak, como después se supo, la mató de una ráfaga de balas y empezó a caminar por la calle con el rifle en las manos hasta que llegó la policía. Él es blanco, ella era negra, se llamaba Deborah Pearl, de 53 años, y tenía tres hijos y un marido; el accidente sucedió en Cleveland, Ohio. Sin embargo, creo que la raza no tiene nada que ver en esta ocasión con el asesinato. La causa radica en dos de los mayores problemas que tiene Estados Unidos: la salud mental y la fácil adquisición de armas de fuego. Creo que el veterano padecía de estrés post traumático y no recibía tratamiento.

Sobre la urgente necesidad de controlar la venta de armas de fuego he escrito en varias ocasiones; es imposible no reaccionar ante las matanzas con una de las armas que poseo: denunciar la situación a través de la prensa. Pero tengo un arma más poderosa: el voto.

He leído las plataformas políticas de los dos candidatos a la presidencia. Sobre el tema de las armas de fuego, Donald Trump recurre a la trillada y mal o astutamente interpretada Segunda Enmienda. “No permitiré que nos quiten nuestras armas”, dice el candidato republicano en donaldjtrump.com.

La de Hillary Clinton, traducida al español –no así la de Trump, por supuesto– explica que, entre otras medidas, le hará frente el lobby de la National Rifle Association. “Creo que las armas de guerra no tienen cabida en nuestras calles”, dice la candidata demócrata en hillaryclinton.com.

Clinton ha estado en contra de la venta de armas de fuego hace tiempo, ahora que tiene la probabilidad de llegar a la presidencia el asunto ocupa un lugar importante en su magnífica plataforma política.

La que ha sido una sorpresa fue su abarcadora estrategia para reformar el servicio de salud mental que dio a conocer el lunes. “Tenemos que hacerle frente a la crisis de salud mental en Estados Unidos y acabar con el estigma y la vergüenza asociada con el tratamiento”, dijo Clinton.

“Más de 40 millones de adultos y 17 millones de niños en Estados Unidos tienen enfermedades mentales. Demasiados individuos se encuentran solos a la hora de enfrentar este problema y muchos se hallan en circunstancias que complican su situación, como adicción a drogas y al alcohol, indigencia, encarcelamiento u otras enfermedades crónicas”, explica la propuesta.

Son más de 35 proyectos integrales los que forman esta visión muy humana y transformadora de Clinton para Estados Unidos.

En el que se refiere a salud mental, lo primero que se planea es promover la detección e intervención temprana de la enfermedad. La mayoría de las personas que padecen de un trastorno muestra señales a una edad temprana y sin embargo pocas reciben tratamiento. ¿Por qué no? Me he hecho esa pregunta asombrada de que, en realidad, la sociedad no ha considerado las enfermedades mentales como las demás, digamos, diabetes, presión alta, artritis, cardíacas, etc. El cerebro, ¿no es un órgano del cuerpo que se puede enfermar y por lo tanto hay que curarlo o tratarlo con medicamentos y/o terapia?

Para comprender a cabalidad la importancia de que se llegue a implementar este plan solo hay que tener algún familiar o amigo con una de esas enfermedades o padecerla uno mismo: ansiedad, ataques de pánico, estrés postraumático, obsesivo-compulsivo, fobias, ansiedad generalizada, bipolar, depresión, anorexia, bulimia, psicopatía, esquizofrenia, de personalidad y de límite de la personalidad (borderline), paranoia, delirante, etc. Son males crónicos que hacen sufrir mucho, pero con tratamiento puede funcionar normalmente, como lo haría un hipertenso o cardiaco tomando sus medicamentos.

La idea es integrar los servicios de salud mental al plan de salud de la nación. Algunas de las medidas son la prevención del suicidio, pagos más altos para los proveedores del programa de Medicaid, darle prioridad al tratamiento de la enfermedad antes que al encarcelamiento si la persona no ha cometido un delito grave y crearles oportunidades de empleo. Que los planes de salud provean los mismos beneficios para la salud mental que para otras enfermedades. Y se invertirá lo que sea necesario en la investigación científica del cerebro y en estudios del comportamiento humano.

La campaña política que vivimos a diario nos da una muestra de la necesidad que tenemos de esta brillante iniciativa de Hillary Clinton.

 

 


Del falso al verdadero yo

Disertación fundacional de uno de los más grandes maestros de espiritualidad del Siglo XXI, Richard Rohr. Su obra nos propone un viaje interior que va desde la experiencia religiosa hacia la esencia de la espiritualidad.


Escapo de la política asfixiante y me refugio en un paraíso de sabiduría y espiritualidad que me dan vida y me llenan de certidumbre y belleza, no exenta, por supuesto, de contingencias y de las caídas del existir. Pero aquí aprendemos que esas caídas y las humillaciones que experimentamos nos levantan a la cumbre de “La danza divina”, como se titula el libro que saldrá publicado el 4 de octubre y que los seguidores del autor del que voy a hablar hoy estamos a la espera para leerlo paciente y ávidamente, como procede con su obra; escudriñarlo estando abiertos al poder transformador de su pensamiento original pero que se funda en la tradición perenne que le precede.

De Richard Rohr he escrito en alguna otra ocasión, y lo hago de nuevo hallando en él el verdadero momento presente, lugar en el que usualmente no estamos. Solemos estar en todas partes menos aquí, ahora dejándonos poseer por el flujo de pensamientos que son un impedimento, y hay que detenerlos. Nosotros no somos nuestros pensamientos.

La enseñanza de Rohr está basada en la contemplación y la kenosis (vaciamiento del sí mismo para llegar a ser completamente receptivo a Dios), que se expresan mediante la oración y la compasión radical. Su visión de la mística cristiana se inscribe en el marco de la “tradición perenne” y un espíritu ecuménico que busca puentes con las otras tradiciones religiosas.

La “tradición perenne” nos lleva a los temas recurrentes y las verdades que se encuentran en todas las religiones del mundo. En su nivel más desarrollado, las religiones cultivan en sus seguidores una unión más profunda con Dios, con los demás y con la realidad, o lo que es. El trabajo de la religión (del latín religare o re-legere) es reunificar lo que nuestros egos e instintos de supervivencia han separado, a saber, la integridad fundamental en el corazón de todo.

La vocación de Rohr (y la labor del Center for Action and Contemplation (CAC), fundado por él, en los últimos 29 años) ha sido la de recuperar y volver a enseñar la sabiduría que se ha perdido, ignorado, o malinterpretado dentro de la tradición judeocristiana. Cualquier verdad que es recurrente y recoge la energía positiva de la trayectoria de la humanidad se llama sabiduría y con toda seguridad proviene del Espíritu Santo.

“Las cosas que enseño surgen de la autoridad interna y externa elaboradas a partir de la experiencia personal y un largo linaje de la “tradición perenne”, como Aldous Huxley, Huston Smith, Ken Wilber y muchos otros la han llamado: explica Rohr. “No creo que Dios espere de nosotros que empecemos desde cero y reinventemos la rueda de la fe en nuestra corta vida. Afortunadamente, cada uno de nosotros podemos participar en la ‘comunión de los santos’, y sacar la sabiduría de la fuerza del Espíritu Santo.

La Gran Tradición, la filosofía perenne, se ha desarrollado a través de las edades, y es un regalo heredado”, explica Rohr.

El P. Richard es decano académico de la Escuela Viviente de la Acción y la Contemplación. Basándose en el lugar que ocupa el cristianismo dentro de la tradición perenne, la misión de la Escuela Viviente es preparar hombres y mujeres compasivos y sólidamente educados para trabajar por un cambio positivo en el mundo que se base en la conciencia de nuestra común unión con Dios y con todos los seres humanos.

Richard Rohr (Kansas, 1943), entró en la orden de los franciscanos en 1961 y se ordenó como sacerdote en 1970. Un año después fundó la comunidad Nueva Jerusalén en Cincinnati (Ohio), y en 1986, el Centro de Acción y Contemplación en Albuquerque, Nuevo México, donde ejerce como director. Vive en una ermita y divide su tiempo entre los trabajos de la escuela y su comunidad, la predicación y la enseñanza por los cinco continentes. Es autor de numerosos libros, que han sido traducidos en varias lenguas. En español se pueden conseguir: Respirar bajo el agua; Caer y levantarse; Encuentros maravillosos; La compasión silenciosa.

Si lee inglés considero estas sus mejores obras: The Naked Now, Inmortal Diamond, What the Mystics Know y el que saldrá publicado el 4 de octubre y estoy a su espera: The Divine Dance. The Trinity and your Transformation.

Sé que muchos de nuestros lectores son bilingües, para ellos va esta explicación fundamental para todos los interesados en el mundo de la espiritualidad.